Por posible abuso de autoridad al removerlos de tianguis

Por Rafael Hernández Guízar

No se vale que el ayuntamiento de Guadalajara remueva con inspectores y policías tapatíos a comerciantes ambulantes que tenían cuatro años instalados en la explanada de la Antigua Penal de Oblatos: se trata de personas de la tercera edad y minusválidos, quienes se sostienen de esta actividad/Fotos: Francisco Tapia

No se vale que el ayuntamiento de Guadalajara remueva con inspectores y policías tapatíos a comerciantes ambulantes que tenían cuatro años instalados en la explanada de la Antigua Penal de Oblatos: se trata de personas de la tercera edad y minusválidos, quienes se sostienen de esta actividad/Fotos: Francisco Tapia

Comerciantes ambulantes de Guadalajara y personas de la tercera edad que fueron removidos el pasado martes del tianguis donde trabajaban en la antigua penal, acudieron ayer a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) a exigir protección.

Al señalar que fueron objeto de un posible abuso de autoridad por inspectores del ayuntamiento que les notificaron con uso de la fuerza pública que no podían seguir trabajando en el tianguis que por cuatro años fue su centro de sustento para sus familias, presentaron una queja ante  Derechos Humanos Jalisco esperando que les ayudaran a mediar la situación.

Guillermo Cortés, representante de los afectados, indicó en entrevista con Página 24 que se reunieron con el director de Inspección y Vigilancia de Guadalajara, pero no hubo resultados favorables para ellos.

“Definitivamente es un señor muy pragmático, es de esos políticos acartonados que sólo quiere que su voz se escuche, sí tuvimos un diálogo pero nada que ver con lo que queremos. Queremos que se nos reinstale en el tianguis en el que estábamos trabajando por cuatro años, tengo yo oficios que él mismo nos recibió  y nunca hizo lo que tenía que hacer, legalizar el tianguis”.

Y agregó: “Son vecinos de esta colonia, ellos no pueden andar de tianguis en tianguis como quieren Pedro Martínez, dice que según los espacios que haya en cada uno de esos tianguis es como se les va a dar espacios a la gente y eso no se vale porque son personas de la tercera edad y minusválidos, nosotros por eso exigimos que se nos dé la oportunidad de estar trabajando donde estábamos.”, dijo

–¿Y cuál fue el compromiso?

–Pues ninguno, dijo textualmente: “Yo soy la ley y ahí nadie va a trabajar porque no queremos a nadie trabajando en ese parque”.

Con oficios en mano que pedían la regularización del tianguis para estar dentro de la formalidad y no verse en medio del problema que hoy les aqueja, Guillermo Cortés indicó que lo que destaca en este caso es la insensibilidad con la que se les trató por la autoridad municipal: “Cómo voy a creer eso, si están viendo la clase de gente que vende, definitivamente es alguien que no tiene sensibilidad política, son gente de la tercera edad, cómo van a mandar a la fuerza pública”, agregó.

A la espera de lograr que se les regrese a sus espacios, los comerciantes se dijeron en estado de indefensión, pues no tienen otra manera de poder llevar el sustento a sus familias.