Emecistas se lanzan de nuevo contra calandrias a caballo

Además exigieron que el gobernador Aristóteles Sandoval dé marcha atrás al decreto de patrimonio cultural sobre estos vehículos tirados a caballo

Por  Francisco Andalón López y Elizabeth Ríos Chavarría

“Lo que yo le pregunto a la Secretaría de Cultura es: ¿qué clase de imagen quiere que tengan los turistas cuando vienen a la ciudad? ¿Esta, una imagen de un caballo muerto en pleno centro histórico?”, cuestionaron diputados emecistas sobre la designación de las calandrias tiradas a caballo como patrimonio de Jalisco, y a la vez exigieron la salida de Myriam Vachez, encargada de Cultura/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

“Lo que yo le pregunto a la Secretaría de Cultura es: ¿qué clase de imagen quiere que tengan los turistas cuando vienen a la ciudad? ¿Esta, una imagen de un caballo muerto en pleno centro histórico?”, cuestionaron diputados emecistas sobre la designación de las calandrias tiradas a caballo como patrimonio de Jalisco, y a la vez exigieron la salida de Myriam Vachez, encargada de Cultura/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

Verónica Jiménez Vázquez, diputada de Movimiento Ciudadano (MC), tergiversó información y hechos para utilizarlos a su favor para argumentar que existe maltrato animal en contra de los caballos que jalan las calandrias, al participar en una conferencia de prensa con Augusto Valencia López y María Antonieta Vizcaíno Huerta, ambos también legisladores emecistas.

Jiménez Vázquez aseguró que el caballo que murió el miércoles 11 de julio estaba enfermo y hasta había la indicación de que ya no trabajara, aunque no ofreció un sustento a sus dichos, salvo la fotografía que mostró del equino tirado en el piso afuera del Museo Regional, frente a la Rotonda de los jaliscienses ilustres.

“Lo que yo le pregunto a la Secretaría de Cultura es: ¿qué clase de imagen quiere que tengan los turistas cuando vienen a la ciudad? ¿Esta, una imagen de un caballo muerto en pleno centro histórico, un caballo que ya había sido advertido a su propietario de que tenía que ser retirado porque ya estaba enfermo y aun así lo siguió teniendo trabajando? ¿O esta, que es una calandria eléctrica que conserva el modelo, que conserva nuestra tradición, pero que no hace ninguna cultura del maltrato?” cuestionó la diputada.

Pero un día después del incidente, Página 24 entrevistó a Merylin Gómez Pozos, directora de Protección Animal del Ayuntamiento de Guadalajara, quien descartó que el equino tuviera alguna enfermedad, según se reconoció tras la última revisión que le habían hecho, por lo que se realizaría una autopsia para conocer las causas de la muerte.

“Lo que te podemos decir desde Protección Animal es que en la última revisión que fue hace mes y medio, este caballo ‘Grano de Oro’, se llama, se llamaba, pasó la revisión, estaba en perfectas condiciones bueno, habrá que esperar el resultado de la necropsia que realice el perito”, señaló la funcionaria municipal al salir de la Fiscalía General del Estado (FGE) tras interponer la denuncia por maltrato animal.

Otro dato fallido que dio Verónica Jiménez, es que a más tardar en un mes ya se contará con la totalidad de las calandrias eléctricas en las calles, cuando en realidad, esta administración no podrá concluir con la migración.

De acuerdo con Merylin Gómez Pozos, se han puesto en marcha ocho calandrias desde el pasado mes de mayo; están a punto de integrarse otras 10, de las que se tuvo un retraso porque no llegaban los motores y las baterías y las restantes 37, serían entregadas hasta el próximo año, es decir, cuando Ismael del Toro sea el presidente municipal de Guadalajara.

Critican calandrias como patrimonio y exigen renuncia de Vachez

La designación de las calandrias tradicionales como patrimonio cultural se hizo bajo irregularidades y trasgrediendo normativas municipales, señalaron después idputados de MC, quienes exigieron al gobernador Aristóteles Sandoval Díaz destituir de sus funciones a Myriam Vachez Plagnol, secretaría de Cultura.

En rueda de prensa, los emecistas criticaron la forma en que se suscitó mencionada designación, pues esta se dio a raíz de dos peticiones individuales y no de una consulta pública; una de la agrupación Jalisco por Cien, y otra por la titular de la Comisión de Cultura de Guadalajara.

Señalaron que de ambas peticiones individuales se suscitó una sesión de la Comisión Estatal para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de Jalisco, cuyos resultados no están claros, pues no existe rastro de las actas de la misma.

“El 14 junio la Comisión Estatal para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de Jalisco aparentemente llevó a cabo una sesión extraordinaria, y digo aparentemente porque hemos hecho las consultas sobre los resultados de esa sesión y no hay absolutamente nada que dé constancia de que se haya llevado cabo esa sesión. Revisando los nombres de quienes ahí participan, pues no queda muy claro que todos hayan hecho algún pronunciamiento, o que haya habido unanimidad entre quienes hayan podido asistir”, expresó Valencia López.

Criticaron las acciones desde la Secretaría de Cultura, pues estas se dieron después de las socializaciones que la autoridad municipal hizo con calandrieros para migrar del carruaje jalado por caballo al vehículo eléctrico, y de los mismos reglamentos aprobados en la materia para impedir la presencia en la ciudad de los caballos de tiro, a fin de frenar el maltrato animal.

“En trámites también relacionados con el patrimonio cultural, generalmente solicitan una consulta. Por ejemplo, para una finca histórica le solicitan una consulta al municipio en donde se encuentra la finca; en el caso de Guadalajara hacen una petición o una consulta, y no hay ninguna al ayuntamiento para el trámite que se está llevando a cabo. Un asunto que sugiere una posible irregularidad, porque si van a inscribir algo que tiene que ver con la ciudad, tendrían que haber interactuado con la ciudad en la forma oficial y no lo hicieron”, agregó el emecista.

También, le exigieron a Sandoval Díaz echar para atrás la declaratoria de patrimonio cultural, para no crear confusión y pugna contra los reglamentos municipales actuales, pues la designación transgredió los reglamentos vigentes en Guadalajara al respecto.