El 4 de febrero 2012, los Suárez padecieron el brazo de la ley: 40 policías sembraron droga y una pistola en el local comercial de la familia; a una de las hijas la aventaron y detuvieron a su papá y a otra hermana, además de robarles mercancía y clausurar el lugar por más de año y medio. Pese a las denuncias ante la fiscalía, los amparos y quejas interpuestas ante la CEDHJ, a la fecha no se ha hecho justicia/Foto: Especial

El 4 de febrero 2012, los Suárez padecieron el brazo de la ley: 40 policías sembraron droga y una pistola en el local comercial de la familia; a una de las hijas la aventaron y detuvieron a su papá y a otra hermana, además de robarles mercancía y clausurar el lugar por más de año y medio. Pese a las denuncias ante la fiscalía, los amparos y quejas interpuestas ante la CEDHJ, a la fecha no se ha hecho justicia/Foto: Especial

Señor director:

Por medio de estas líneas pedimos su atenta ayuda por irregularidades de la fiscalía, tememos por nuestras vidas. A continuación narramos nuestro calvario.

El 19 de agosto del 2011 aproximadamente a las 19:30 conocimos al comandante Francisco Curiel y a su compañero Noé López Perales, que acudieron a nuestro local con la patrulla GC-066 con el falso de una señora de nombre Rosa María Álvarez Hernández, acusando a mi padre de que había hecho señas obscenas, este comandante estuvo hostigando y ofendiendo a la familia y terminó diciéndonos que nos tenía que llevar como presentados a la Calzada para que se acabaran nuestros problemas.

Presentaron al padre de la familia con el juez municipal de nombre Gerardo Nille Molina, este juez habló con mi mama y yo e mi hermana estábamos en su oficina el Juez recibió una llamada delante de nosotras oyendo que el juez decía: “Al señor no lo puedo dejar detenido porque viene como presentado”, y el juez seguía diciendo: “cómo crees, no se trata de eso tu recomendado trae muchas denuncias pero no proceden no puedo hacer eso después se reía y terminó diciendo…bueno déjame ver que puedo hacer sacándonos de la oficina yo era menor de edad.

El juez le dijo a un policía a ellas “Sácalas”, y el policía preguntó: “¿Las llevo con el señor y el juez le respondió “a ellas sacarlas afuera, porque al señor se lo va a cargar la chingada”. Este policía traía los ojos rojos como si estuviera drogado, este le pregunta al padre de familia “¿A ti te caen gordos los policías verdad? Pues porque te caen gordos te va a cargar la chingada”.

Después de un par de horas salió este policía municipal con nosotras tres diciéndonos que el padre de familia quedaría detenido. A consecuencia el padre de familia pagó una fianza de 10 mil pesos, esto se fue a la penal al juzgado 15 con número de expediente 605/2011-D y el de la Meza nos robo diciendo que eran 10 mil de fianza cuando eran 3 mil y nunca lo castigaron.

Después, el 29 de septiembre del 2011 aproximadamente en la mañana llegaron cuatro policías investigadores de la fiscalía armados apuntando con un rifle a mi papá; éste se encontraba en el local familiar de la calle Madero 940 junto conmigo, de entonces 13 años, lo sacaron del local y se lo llevaron a la fiscalía y lo registraron hasta la noche, siendo un expediente de falsedad en declaración.

El día 4 de febrero 2012, 40 policías nos sembraron droga y una pistola a mí me aventaron y detuvieron a mi papá a mi hermana también la aventaron, nos robaron y nos clausuraron más de año y medio; mostramos la inocencia de mi papá y la culpabilidad de los policías específicamente, de los cuatro principales, ya que el comandante que menciono al principio mandó a los demás, la mayoría encapuchados y con rifles; en la imagen adjunta se ven algunos de ellos.

Por otra parte, todos los mencionados de los bufetes jurídicos de la UdeG, desde el año 2012 el licenciado Eduardo Saldaña Mercado nos dijo que iba a hacer una demanda patrimonial y nada más nos pidió dinero para copias y le dimos una parte y no hizo nada 2013 después el licenciado Isidoro Sánchez iba a hacer una demanda civil en contra de la policía municipal y nunca las hizo bien, metió más de seis demandas y nos hizo gastar en muchas copias y además en una demanda civil de una casa para aclarar la posesión y nos decía que ya había orden de desalojo y no era cierto, esta demanda está en nuestra contra; tal parece que el licenciado recibió dinero para que nos sacara de la finca.

Después, el licenciado Juan Carlos González nos queda mal porque nos dice que ya va a meter la demanda de patrimonial y la civil y la de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y hasta ahorita no las ha metido y queda de ir a la fiscalía y nos deja plantados, no nos llama y trae el celular apagado; no ha hecho un escrito para que el ayuntamiento nos devuelva 3 mil pesos que no nos debió de haber cobrado y también de dos carros, uno es porque el IJAS se lo llevó y no lo quiere devolver, y el otro es porque lo han multado sin razón. Nos dejaron tirados, hundidos, sin local, con deudas y sin regresarnos papeles.

También el día 11 de julio del 2017 fueron mis papas la fiscalía de la Calle 14 con un licenciado, ya que desde diciembre del 2016 no dejaban entrar a mi papá a la fiscalía porque decían que se había robado un gafete, siendo esto mentira; luego cambiaron la versión y dijeron que mi papá amenazaba a los policías investigadores y como mi mamá Martina habló con el señor Eduardo Almaguer y él quedó de investigar y puso a uno de sus ayudantes para que se encargara del caso pero su ayudante la dejó esperando y no regresó ni se ha comunicado por teléfono; también sus secretarias Verónica Flores y Carla Ortiz se escondían para no atender nuestras llamadas y me colgaron la última vez que me contestaron dijeron que el fiscal había dicho que todo seguiría igual y que ya no le llamáramos, que no iban a hacer nada.

La última vez que fui la fiscalía hablé con el jefe de los policías investigadores, me dijo que no dejaría entrar a mi papá, ya que había amenazado a un Ministerio y además que yo tampoco entraría a la fiscalía y quería que un policía me acompañara a todos lados; mis papás fueron a derechos humanos, metieron una queja y además un amparo para que los dejaran entrar, ya que las demandas a nuestro favor estaban descuidadas.

Le dieron el amparo a mis papás y fueron a la fiscalía a checar las demandas y se encontró con todo igual, no habían hecho nada, todo estaba descuidado y los ministerios se enojaron por el amparo y me trataron muy mal el caso, en particular la ministerio de la Agencia 3 de Delitos Patrimoniales la peleó porque mi papá no había acudido a una cita pero le dijo que sí había ido pero que no lo dejaron entrar los policías investigadores ya que lo habían reportado como sujeto conflictivo y hasta tenían su foto en la entrada de patrimoniales (ya la quitaron por el amparo) y le dije que asta le había pedido que saliera para que saliera para que mi papá entrara y se había escondido. La ministerio me dijo que fuera mi papá el 11 de julio.

Regresando el día 11 de julio fuimos con el licenciado que hizo el amparo para que nos ayudara y entramos con la ministerio de la Agencia 3 de Patrimoniales; la ministerio se molestó porque iba el licenciado. Cuando salieron de patrimoniales vi al policía investigador que la otra vez no dejó entrar a mi papa a la fiscalía y le dijimos al licenciado que ahí estaba.

El policía al vernos se acercó enojado y el licenciado le preguntó que por qué no había dejado entrar al señor a la fiscalía y el policía enojado empezó a agredir a mi papá diciéndole que tenía que volver a entrar a la fiscalía, que tenía que entrar a la fuerza, y el licenciado le dijo al policía que le contestara la pregunta que le hizo y el policía empezó a jalar a mi papá del brazo diciendo que a la fuerza iba a entrar y dijo que tenía que entrar porque tenía una orden de aprehensión.

Preguntó que cómo sabía de la orden de aprehensión; el policía dijo que él estaba seguro que sí y los hizo que nos acercan a los filtros de seguridad y se acercó con uno de los vigilantes le habló quedito y nos dimos cuenta porque el policía le dijo al licenciado que él lo había ofendido. Había muchas personas para entrar y no las pasaban porque los vigilantes estaban a la defensiva con la mano el rifle, diciendo que por qué ofendemos al policía.

El licenciado les dijo delante de él que no lo ofendimos que el sólo le había preguntado qué porque no dejaba entrar al señor a la fiscalía y a la fuerza nos hizo que nos registramos porque decía que mi papá tenía una orden de aprehensión le decía a la señorita que revisara si había orden de aprehensión en contra de mi papá y ella revisó varias veces en la computadora porque el policía le decía que volviera a revisar desesperado y la señorita asustada y le enseñó la computadora y él enojado insistía en que revisara. El licenciado se acercó a ver la computadora y vio que no había ninguna orden de aprensión y le dijo al policía: “Ya ves que no hay nada”.

Luego, el policía se salió de la fiscalía y le habló al licenciado para hablar mal de nosotros y nosotros salimos ya que dejamos los gafetes y alcanzamos a oír que le decía al licenciado que nosotros lo amenazamos y que lo habíamos demandado, que ya lo teníamos harto; el licenciado se regresó a regresar el gafete y mi papá le preguntó al policía que cuál era su nombre y él enojado le enseñó el gafete y se lo pegó a la cara y dijo: “Mira, ¿sí alcanzas a ver bien mi nombre o te lo acerco más?”, y mi papá le dijo: “¿Sí ves cómo te estás comportando?, no te hemos ofendido para que te comportes así y se acercó el licenciado y le dijo que yo lo había amenazado; el licenciado le dijo que estamos citados en la Agencia 3 de Patrimoniales y el policía contestó que la ministerio le había dado órdenes para que no los dejara pasar así, que primero le tengo que preguntar a la ministerio y si ella me dice que los deje entrar los dejo pasar y dijo que le iba a preguntar y el licenciado lo acompañó con la ministerio de la agencia 3 y el policía empezó a decirle mentiras a la ministerio diciendo que el licenciado lo había ofendido y el licenciado lo desmintió delante de la ministerio y le dijo que no fuera mentiroso y le explicó todo lo que había pasado.

Cuento esta historia, una de tantas que hemos vivido, porque demostramos nuestra inocencia y nos dieron una recomendación en Derechos Humanos Jalisco número 6/2013, pero no nos repararon el daño y sufrimos de golpes, amenazas, nos incendiaron nuestro local, nos quebraron nuestros carros y cámaras de vigilancia; por estas causas los demandamos en la fiscalía pero las archivaban.

Luego de las agresiones a mí me operaron de cadera dos veces para volver a caminar y por cada hecho hay una demanda pero todas se caen o las complican porque hay varios políticos implicados, entre ellos el secretario de Gobierno, Roberto López Lara, quien es amigo de una de las señoras que me golpeó, ya que todo el daño empezó con envidias de varios vecinos de la colonia Americana con influencias políticas; nuestro caso ya ha salido en la televisión y periódicos, pero dejamos de ser noticia y nos tiraron, dejando todo sin respuesta hasta la fecha por eso les pedimos su ayuda para que se acabe este tormento que estamos viviendo a pesar de ser inocentes.

Atentamente

Marty Vanessa Suárez Flores