Los deudos no quieren intervenir: José Mireles
Según el encargado de cementerios de Guadalajara, los familiares de quienes tienen seres queridos ahí apenas y arreglan lo que les corresponde; tampoco tocan otras tumbas porque el INBA se los impide, explicó
Por Elizabeth Ríos Chavarría

En deplorables condiciones lucen los lugares de descanso de miles de jaliscienses; sólo en el panteón de Mezquitán, de las 34 mil 843 tumbas, el 16 por ciento de ellas se encuentran acordonadas para evitar accidentes/Fotos: Elizabeth Ríos Chavarría
La restauración de lápidas o de las estructuras en general de las tumbas son un problema al que se enfrenta la autoridad municipal de Guadalajara, pues aunque mantienen al margen el cuidado de los cinco cementerios que hay en la ciudad, hay otra parte en la que ellos no pueden intervenir y que se queda a la deriva, porque los propietarios no lo hacen o porque el INBA se los impide.
Al respecto, el director de cementerios, Jorge Mireles explicó que hay un número considerable de tumbas a las que les falta mantenimiento, por lo que ante el deplorable estado en el que quedan a ellos no les resta más que acordonar el área a fin de advertir a visitantes y así evitar accidentes mayores.
Detalló que en donde más encuentran problemas de esta naturaleza es en el panteón de Mezquitán por su antigüedad, pues de las 34 mil 843 tumbas ocupadas que albergan a casi 140 mil cuerpos, el 16 por ciento tienen tiras de contención. Expresó que buscan de manera constante a los propietarios, pero estos pocas veces atienden a las recomendaciones que les hacen.
“Se busca, se les hace la recomendación, mucha gente sí viene y las arregla. Por lo regular es en los tres días fuertes que tenemos en cementerios, que es Día de la Madre, del Padre y Día de Muertos, días o meses antes vienen y las reparan, las pintan, lo que le tengan que hacer, pero sí hay mucho descuido y muchas que ya no hay nadie”.
Aunque es un problema que buscan inhibir con diferentes acciones o programas para que el ayuntamiento asuma el costo del mantenimiento de las tumbas, el funcionario admitió que las restauraciones han sido las menores en lo que va de la administración. Y es que, si al inicio había un 20 por ciento de tumbas en situación deplorable, a la fecha queda el 16 por ciento en el panteón de Mezquitán. Es decir, en casi tres años sólo han logrado bajar un 4 por ciento.
Por ello, recalcó el reto que enfrenta la autoridad municipal, pues aún con estos programas la ciudadanía es renuente, por lo que no les queda de otra más que apuntalar y hacer aquellas acciones que estén dentro de sus atribuciones, para evitar accidentes.
“La ley nos faculta como si fuera un predial a poder embargar la propiedad, lógicamente no lo hacemos porque no nos vamos a pelear con los deudos. Muchos ya no viven, muchos no tienen el recurso, entonces el ayuntamiento asume el costo y da el mantenimiento. Lo único que no podemos hacer nosotros es modificar la propiedad”.
Respecto al resto de panteones, detalló que en el de Guadalajara el 6 por ciento de tumbas están acordonadas; en el Jardín 3 por ciento; mientras que en San Joaquín y San Andrés, el número es mínimo.
