Arroyo de Milpillas la llena de contaminantes

Los vertederos de desechos ubicados en Zapopan han convertido el lugar –antes un paraíso– en aguas negras que recalan en lo que los ciudadanos comen, beben y respiran 

Por Francisco Andalón López

Tiempo atrás, la cascada de Huaxtla era una de las joyas para visitar en la zona metropolitana, por el azulado color turquesa de sus aguas, que hoy son turbias por la enorme cantidad de contaminantes que se vierten en los arroyos que nutren al lugar/Fotos: Francisco Andalón López

Tiempo atrás, la cascada de Huaxtla era una de las joyas para visitar en la zona metropolitana, por el azulado color turquesa de sus aguas, que hoy son turbias por la enorme cantidad de contaminantes que se vierten en los arroyos que nutren al lugar/Fotos: Francisco Andalón López

Las autoridades están rebasadas en la atención de la contaminación que se genera por el derrame de lixiviados de los vertederos de Picachos y Hassar’s hacia el arroyo Milpillas y que deriva en la cascada de Huaxtla, consideró Salvador Peniche Camps, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“El problema de los lixiviados es que contienen cosas que no pueden limpiarse de manera, no hay una planta de tratamiento que aborde todo eso, eso es bien complejo, los especialistas, los hidrólogos saben que casi cada contaminante necesita un procedimiento o cada grupo de contaminantes, entonces lo que tenemos es un cóctel de contaminantes”.

Para el investigador, el modelo de recolección y destino final de desechos está a la inversa, puesto que antes de determinar un lugar para dejar los desechos, se tendrían que analizar estrategias para no generar tanta basura y con ello, no habría un vertedero lleno de lixiviados que con las lluvias, van a parar a cuencas y ríos.

Cuando el daño ya está hecho, limpiar las zonas afectadas es muy complejo, puesto que cada contaminante conlleva un tratamiento especial, pero por algo se tiene que empezar para generar un cambio.

“Y ve uno cosas terribles, terribles, tiraderos donde están cerca de lugares de la población o inclusive lugares donde hay agricultura, ganadería; es una bomba de tiempo, de hecho ya ha estallado ¿no? Entonces lo bueno de esto es que cualquier cosa que hagamos va a tener resultados inmediatos, o sea cuando la cosa está muy mal, con algo que empecemos a hacer se va a notar de inmediato”.

Proepa sin denuncias por contaminación

La Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) actúa solo ante denuncias presentadas y como a la fecha no hay queja alguna de que los lixiviados sean los que estén contaminando el arroyo Milpillas y por ende la cascada de Huaxtla, no se ha  actuado, reconoció José Rentería González, titular de Proepa.

“Tratándose de los lixiviados y tratándose de Hassar´s el proceso de regularización y lo que se advierta con relación a los lixiviados, corresponde a la Secretaría (de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial) con base en el proceso de certificación, existe una excepción al convenio de certificación que es para el caso de que existan denuncias ciudadanas, que le permita a la procuraduría verificar, si en la verificación la procuraduría advierte que se trata de un tema de la operación que ya fue materia del convenio del proceso de certificación se le informa inmediatamente a la secretaría”.

Pobladores de la zona tienen años denunciando la contaminación de esta cascada, así como del arroyo Milpillas, pero ninguna autoridad –municipal o estatal– se interesa por combatir el problema

Pobladores de la zona tienen años denunciando la contaminación de esta cascada, así como del arroyo Milpillas, pero ninguna autoridad –municipal o estatal– se interesa por combatir el problema

El funcionario estatal dijo que incluso puede que quien esté contaminando en la zona sean tiraderos clandestinos, ya que en lo que va del año se han detectado y clausurados dos, por ello pidió que se presenten las denuncias correspondientes.

“Y en esa medida sí es importante que la ciudadanía nos pueda aportar a nosotros como procuraduría, de qué otros lugares además de estos dos pudieran provenir estas fuentes”.

Zapopan calla

Página 24 buscó entrevista con algún funcionario del ayuntamiento de Zapopan desde el 12 de julio pero hasta el momento no ha habido respuesta alguna para saber cómo es que se ha actuado ante la contaminación de esta cascada que podría ser uno de los lugares más paradisiacos de la zona metropolitana de Guadalajara.

Cascada limpia quedó en el recuerdo

La cascada de Huaxtla es uno de los lugares que en los primeros años de juventud muchos habitantes de la zona metropolitana visitaron, quedando en la memoria como un lugar paradisiaco por el agua turquesa que tenía; pero esta imagen ha quedado en el pasado y ahora el agua es color oscuro, gracias a los lixiviados que son vertidos en el arroyo Milpillas de manera ilegal y que derivan en la cascada.

“No pues era un lugar muy bonito hasta que llegó lo de la contaminación del basurero y pues ya todo se ha ido acabando, la gente dejó de venir, los huertos se han ido secando y pues eso es lo que ha afectado hasta ahorita lo de la contaminación del basurero”, lamentó José Luis Mercado, habitante Huaxtla.

De acuerdo con los habitantes de los poblados de las inmediaciones de los vertederos de Picachos y Hassar’s, durante el temporal es cuando aprovechan para tirar los lixiviados al arroyo Milpillas y aunque se han hecho las denuncias correspondientes al ayuntamiento de Zapopan para que revisen estos señalamientos, simplemente son como llamados a misa.

“Pues supuestamente sí van y miran, pero pues sigue en lo mismo, siguen escurriendo los lixiviados”.

Los pobladores han mandado hacer sus propios estudios ambientales y los resultados establecen que hay presencia de metales pesados, lo que implicaría un riesgo a la salud de quienes pudieran atreverse a nadar en estas aguas.

Desde hace ya casi una década, pobladores han denunciado la contaminación de esta cascada, pero no ha habido alguna actuación contundente por parte de algún actor o dependencia.