Ni a los abogados de las víctimas permiten entrar y brindar asesoría

“Pues aquí cometen actos de discriminación, porque si vienes como abogado o familiar de las víctimas, no te dejan entrar por el simple hecho de ser hombre”, reprochan a las autoridades

Por Rafael Hernández Guízar

Pésima atención otorgan en el Centro de Justicia para la Mujer, familiares de las víctimas aseguran que el trato es discriminatorio para los hombres.

Ayer, luego de recibir una denuncia ciudadana en la redacción de Página 24, acudimos a este lugar para constatar lo señalado: malos trataos a las víctimas y a sus familiares.

“Pues aquí cometen actos de discriminación, porque si vienes como abogado o familiar de las víctimas, no te dejan entrar por el simple hecho de ser hombre, que no puedes ni asomar la cabeza y eso no es justo, eso es un acto de discriminación”, aseguró Rogelio Paredes, familiar y abogado de una de las víctimas que acudió al Centro de Justicia para la Mujer.

“Fue la semana pasada una prima mía que tuvo que venir aquí para denunciar un problema con su marido, y lo que pasó fue que a mi me detuvieron en la puerta, no me dijeron ni si quiera entrar a darle el asesoramiento. Y no me parece correcto, y la excusa es que porque soy hombre; otra es que aquí afuera no hay ni baño ni donde guarecerse de la lluvia, porque no quieren ni que nos quedemos en la salita de espera por lo mismo, que porque somos hombres. Entonces es una política pública errónea, es un acto de discriminación porque no se puede buscar el bien haciendo el mal”, agregó el molesto abogado.

Casos como este hay varios y que no se toman en consideración para las autoridades, aseguró el mismo abogado: “Pues valoramos obviamente que le den la atención a las víctimas, eso es lo esencial, pero repito, que no se puede pasar por encima de los derechos de los demás, eso es un hecho, no se puede discriminar a nadie y menos por ser hombre, me parece que es de lo más tonto que puede existir”.

A la par de esta queja, tuvimos la oportunidad de escuchar a familiares de algunas víctimas: “A mi hija la tuvieron aquí 12 horas, sometida a mucho estrés y me dijeron que sí le habían dado de comer algo y no es cierto, y lo que pasa es que no dejan ni que nosotras entremos con ellas, y tampoco está bien porque parece que en lugar de ser víctimas son delincuentes”, recriminó una mujer muy molesta que esperaba en la parte de afuera de este centro de justicia.

Según trascendió, no hay ni siquiera un baño para las personas que acuden a acompañar a las víctimas, por ello, deben buscar oportunidad de entrar a este servicio en los restaurantes y supermercados cercanos.