Enrique Ibarra permite torres departamentales en Parque San Rafael

La construcción que pretenden en esta zona acabará con los servicios públicos, comenzando por la falta de agua potable y drenaje, además de infraestructura vial para dar cabida a tantos vehículos,  “es como si en dos manzanas metieras a vivir cuatro colonias”, precisó Gabriela Cervantes

Por Rafael Hernández Guízar

La activista Gabriela Cervantes dijo que lejos de acatar la orden del tribunal colegiado, de retirar las licencias de construcción y de habitabilidad, el ayuntamiento tapatío a cargo de Enrique Ibarra ha permitido que continúe la edificación de 13 torres de departamentos en lo que antes era el club deportivo Chivas San Rafael/Foto: Archivo Página 24

La activista Gabriela Cervantes dijo que lejos de acatar la orden del tribunal colegiado, de retirar las licencias de construcción y de habitabilidad, el ayuntamiento tapatío a cargo de Enrique Ibarra ha permitido que continúe la edificación de 13 torres de departamentos en lo que antes era el club deportivo Chivas San Rafael/Foto: Archivo Página 24

En el ayuntamiento de Guadalajara se niegan a proteger a los vecinos del Parque San Rafael y protegen a los desarrolladores inmobiliarios denunció ayer Gabriela Cervantes, presidenta de la asociación Vecinos Unidos Por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas.

Ayer en entrevista, Gabriela Cervantes dijo que tras ganar la suspensión provisional otorgada por el tribunal colegiado se debería de clausurar la construcción de 13 torres de departamentos que se edifican en lo que antes era el club deportivo Chivas San Rafael, algo a lo que se han negado en la administración de Enrique Ibarra Pedroza.

“Nosotros desde el año pasado que nos dimos cuenta de que se quería construir esas torres en San Rafael fuimos a Obras Públicas para que nos dieran información y nos dimos cuenta de que había mucha negativa del ayuntamiento y metimos varios recursos, dos amparos con los que tuvimos una suspensión con una fianza de 2 millones de pesos y esta otra que obtuvimos el 4 de julio, se otorgó sin garantía alguna, se ordenó al ayuntamiento que clausurara las licencias y que se quitaran las licencias de habitabilidad, eso significa que las personas no se pueden ir a vivir a esta zona”.

El proyecto resulta ambicioso para los desarrolladores, dijo Gabriela Cervantes, ya que “dicen que son 11 pero en el proyecto que vende Grupo San Carlos son 14 torres bimodulares, en el terreno son 28 edificios de 12 y 14 niveles (…) es como si tú en dos manzanas quieres meter a cuatro colonias a vivir”, dijo.

Al momento, los vecinos que se han opuesto a la llegada de estas torres de departamentos lograron el señalado paso ante las autoridades, algo que se deriva no de la negativa a la densificación de la zona, sino a la falta de servicios públicos de calidad para albergar a más de 6 mil nuevos vecinos.

Dentro de los problemas que se han señalado como punta de lanza para su negativa, destaca el abasto de agua potable, algo que ellos mismos tienen reportes del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) donde se señala que no habría capacidad para dotar de la misma a quienes llegaran a este sitio.

Dijo también que las calles no están aptas para recibir al menos 2 mil automóviles más que en promedio podrían ingresar a la colonia tras habitarse estas torres de departamentos.

La suspensión es provisional y se concedió ante un amparo otorgado por un tribunal colegiado al considerar que atentaba contra el medio ambiente.