El equino se desvaneció en el centro tapatío

Usaban el caballo para mover calandrias, por lo que la directora de Protección Animal de Guadalajara presume que hubo maltrato animal; hace mes y medio que fue revisado por el veterinario y la bestia estaba en perfecto estado de salud

Por Francisco Andalón López

La tarde del miércoles 11 de julio murió “Grano de Oro” caballo que jalaba una de las calandrias tradiciona­les, confirmó la directora de Protección Animal del Ayun­tamiento de Guadalajara, Me­rilyn Gómez Pozos.

De acuerdo con la fun­cionaria municipal, antier en el centro de Guadalajara se desvaneció el equino, por lo que fue llevado con el médi­co veterinario Rubén Anguia­no Estrella, encargado de la salud de los caballos que tra­bajan en esta actividad, quien confirmó la muerte del ani­mal, pese a que en la última revisión que se le hizo, hace mes y medio, no presentó en­fermedad alguna.

“El caballo se desvaneció en efecto y se llevó a atención con el doctor Anguiano, una vez estando con el doctor y desgraciadamente el caballo murió”, señaló Gómez Pozos en entrevista telefónica con Página 24.

Ante este hecho, ayer se in­terpuso la denuncia ante la Fis­calía General del Estado (FGE) por presunto maltrato animal, aunque será la autopsia del ca­ballo la que esclarezca la causa de la muerte, se deslinden res­ponsabilidades o se aplique el castigo correspondiente.

“Nosotros por parte de la dirección ya fuimos a fisca­lía a hacer la denuncia co­rrespondiente para deslinde de responsabilidades y para que pues se castigue en caso de haber sido negligencia o abuso o demás pues que ten­ga un castigo quien resulte responsable de este maltrato, ya está el perito de fiscalía en las instalaciones del doctor Anguiano y se va a realizar la necropsia para saber cuáles fueron las causas de la muerte de este caballo”.

Esta muerte del equino renueva la iniciativa de esta administración para remover a los caballos y cambiar las calandrias tradicionales por calandrias eléctricas, que hasta el momento son seis las que ya se encuentran en las calles.

“Esto que está sucediendo, independientemente de haya sido negligencia o abuso en el trabajo o cualquier que haya sido la causa de muerte, es una de las razones principales por las que el Ayuntamiento impulsó este proyecto de las calandrias eléctricas, lo di­jimos mil veces, yo lo repetí hasta el cansancio”.

El 23 de julio del año pasa­do, otro caballo que tiraba ca­landrias murió sobre Calzada Independencia y Prisciliano Sánchez, también, luego de desvanecerse y ante la mirada atónita del dueño y del médi­co veterinario encargado de su salud.

Actualmente en Guadala­jara todavía existen 49 calan­drias jaladas por 98 caballos, pero operadores de éstas des­cartaron provocar un maltra­to animal contra los equinos que todavía están trabajando mientras esperan que lleguen las calandrias eléctricas para hacer la migración que se ini­ció desde mayo de este año.