Teatro de la Ciudad y Arcos del Milenio, dos ejemplos

Estas apuestas por la mejora de Guadalajara acabaron siendo una sangría de dinero público

Por Francisco Andalón López

Tras un largo devenir, la restauración del fallido Teatro de la Ciudad acabó siendo reinaugurado a finales de noviembre de 2011, como un espacio para cultura alternativa, no sin antes invertirse otros 9 millones de pesos, por lo que en total a este espacio se le inyectaron más de 50 millones de pesos en tres años/Fotos: Francisco Andalón López

Tras un largo devenir, la restauración del fallido Teatro de la Ciudad acabó siendo reinaugurado a finales de noviembre de 2011, como un espacio para cultura alternativa, no sin antes invertirse otros 9 millones de pesos, por lo que en total a este espacio se le inyectaron más de 50 millones de pesos en tres años/Fotos: Francisco Andalón López

Finales de la década de los 90 e inicios del 2000, fueron los años marcados por grandes inversiones que supuestamente engrandecerían aún más a Guadalajara pero que derivaron en obras inconclusas.

Una de estas es el fallido Teatro de la Ciudad, que se ubica sobre la calle de Ocampo, esquina avenida Juárez. Durante la época colonial, se ubicó en este punto el convento de Santo Domingo, pero en el siglo XIX fue destruido.

Ante el auge que tenía el cine, se determinó la necesidad de que Guadalajara estuviera a la moda y contara con una sala, por lo que en 1940 se inauguró el llamado Cine Variedades, que funcionó hasta febrero de 1996.

Cuatro años después, el entonces presidente municipal de Guadalajara, Francisco Ramírez Acuña desembolsó casi nueve millones de pesos para su compra y se determinó hacer una inversión de 36 millones para su remodelación.

Con parte de este dinero, se mandaron traer butacas desde Italia, pues se había pensado que fuera un espacio similar al Teatro Degollado, pero al aumentarse el costo de la renovación, ya no se le pudo inyectar más dinero, puesto que se necesitaban 50 millones más para dejarlo al 100 por ciento y este edificio Art Decó, quedó en obra negra y las butacas se instalaron en el Teatro Degollado.

Tras varios años de abandono, en diciembre de 2008 se puso a disposición para conciertos de rock; desde septiembre de 2009 cuenta con una cafetería y a partir del 23 de noviembre de 2011, se reinauguró como un espacio para cultura alternativa, no sin antes invertirse otros 9 millones de pesos, por lo que en total a este espacio se le inyectaron más de 50 millones.

Arcos del Milenio, en veremos

En febrero de 1999, el también presidente municipal de Guadalajara, Francisco Ramírez Acuña, decidió construir un monumento representativo para la ciudad: los Arcos del Milenio, obra que se le encargó al artista Sebastián.

Según el proyecto original, se instalarían 6 arcos con un costo total de 12 millones de pesos. La entrega de los dos primeros arcos se dio en el año 2000 y hasta octubre de 2001 se entregó el tercero, pero para entonces la obra ya había gastado casi 50 millones de pesos, por lo que se determinó suspenderla.

Según el proyecto original, se instalarían seis arcos con un costo total de 12 millones de pesos. La entrega de los dos primeros arcos se dio en el 2000 y hasta octubre de 2001 se entregó el tercero, pero para entonces la obra ya había gastado casi 50 millones de pesos, por lo que fue suspendida

Según el proyecto original, se instalarían seis arcos con un costo total de 12 millones de pesos. La entrega de los dos primeros arcos se dio en el 2000 y hasta octubre de 2001 se entregó el tercero, pero para entonces la obra ya había gastado casi 50 millones de pesos, por lo que fue suspendida

Con el objetivo de dar continuidad a esta obra, la iniciativa privada pagó un cuarto arco, por lo que al final se estima que el gasto en esta obra a la que todavía le faltan dos arcos más ha sido superior a los 80 millones de pesos.

Pese a estas cantidades exorbitantes, su mala planeación y presunción de desvíos de dinero en su momento, nunca se realizó una investigación y por ende no hay responsables de estos desfalcos.