Promueven cuidado del medio ambiente y generan beneficio social
Ejidatarios de Ahuacapán rescatan lugares de riqueza natural para promover el conocimiento sobre una de las regiones más diversas de Jalisco, y a la vez encontrar un medio de subsistencia
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Además de los trabajos de conservación, el grupo también construyó mesas y una terraza para los visitantes, y todos los días revisan el lugar a fin de mantenerlo libre de basura, en el interior de la Biósfera de la Sierra de Manantlán/Fotos: Cortesía
Con la ayuda de la dirección de la Reserva de la Biósfera de la Sierra de Manantlán, ejidatarios de Ahuacapán conformaron el grupo comunitario “Turismo de naturaleza”, cuyo objetivo es promover el cuidado ambiental del lugar, así como para generar proyectos de beneficio social.
La zona ha sufrido un deterioro ambiental, por ello, desde hace tres años mencionado grupo se ha dedicado a rescatar lugares como “El charco de las truchas”; a promover el conocimiento científico ambiental de una de las regiones con mayor diversidad biológica de Jalisco; y a emprender proyectos económicos que favorezcan a todos los pobladores de Ahuacapán.
“Sí ha beneficiado, porque antes no estaba en estas condiciones de limpieza y la comunidad es la que más goza al venir aquí de recreo. En domingo viene más gente y estamos hablando de 180 a 200 personas, a veces más, de Ahuacapán, pero también de Autlán, de El Grullo y comunidades más cercanas”, expresó Ofelia Carranza Puente, ejidataria integrante de esta agrupación.
Además, expresó que con el trabajo realizado el sitio ahora luce limpio y el agua del río llega un pequeño estanque donde la gente puede refrescarse. Además de los trabajos de conservación, el grupo también construyó mesas y una terraza para los visitantes, y todos los días revisan el lugar a fin de mantenerlo libre de basura.
A la iniciativa, se sumaron las expertas Sarahy Contreras Martínez y Carolina Cabrera Ríos, del departamento de servicios turísticos del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la UdeG, con la intención de ayudar a generar actividades turísticas y sobre todo de cuidado del medio ambiente.
Por ello, Contreras Martínez afirmó que esta zona es privilegiada, pues además de ser un espacio de amortiguamiento, es decir, que sirve de barrera para evitar impactos ecológicos negativos en la reserva de Manantlán, es un santuario de colibríes: alberga a 24 de las 25 especies que existen de esta ave en la región Centro Occidente de México.
Por último, detalló que esta riqueza permitió que el grupo comunitario recibiera apoyo de la Asociación de Colibríes Occidentales, con el objetivo de implementar recorridos de avistamiento de aves y de conservación del hábitat, lo que hace posible que los colibríes se reproduzcan, se desarrollen de manera adecuada y cumplan su función, como polinizadores de plantas.
