Nueva atracción turística de Guadalajara
Para los calandrieros hay ahorros como no tener que comprar pastura; pero por otra parte deben ir uniformados, por lo que “vamos a parecer chambelanes”, dicen
Por Francisco Andalón López
Las calandrias eléctricas se han convertido en una nueva atracción turística de Guadalajara que ha generado reacciones en contra por quitarles lo tradicional al ya no ser jaladas por caballos pero que también les ha acarreado aplausos a quienes migraron, porque ya no se tiene trabajando a los animales, consideraron calandrieros entrevistados por Página 24.
“Bueno, mucha gente se sorprende, sueltan la risa y que dónde quedó el caballo, yo les digo que ya me los llevé a un lugar de reposo, de descanso de jubilados ellos; yo los míos los doné a una familia donde los tienen en un campo en Los Altos de Jalisco”, de acuerdo con Juan José Gutiérrez, quien destacó que entre los ahorros que ha tenido, es que ya no tiene que comprar pastura y alimento para los caballos.
“Pues hay gente que las acepta y hay gente que todavía prefiere las de caballo y nos dicen pues que están muy bonitas, que ya dejamos el maltrato animal, la mayoría ya lo ve con buenos ojos”, consideró Mauricio, otro operador de calandrias eléctricas.
Pese a estas coincidencias, difirieron en el uniforme que se les entregará, puesto que algunos consideraron que servirá para generar una mejor y diferente imagen de la que tenían cuando utilizaban caballos.
“Se me hace bonito, están todos en concordancia con los uniformes, da un mejor aspecto, más de limpieza, más seriedad, más confianza al turista”, consideró Juan José Gutiérrez.
Mientras que otros, como Mauricio, se pronunciaron en contra por considerar que van a parecer “chambelanes”.
“Pues aunque no quiera, pero me lo tengo que poner; yo no lo he visto, pero otros compañeros dicen que vamos a parecer chambelanes”.
En julio de 2016, un caballo se desvaneció en los cruces de avenida Vallarta y Chapultepec, en la llamada zona rosa de la ciudad, por lo que usuarios de redes sociales criticaron el uso de estos animales en las el ayuntamiento inició con la migración de calandrias jaladas por caballos a calandrias eléctricas.
De acuerdo con información proporcionada por el ayuntamiento tapatío, hasta el momento existen seis calandrias eléctricas en las calles de la ciudad, se espera que pronto sean entregadas otras 10 y quedarán pendientes otras 39 para entregarlas posteriormente.
Los uniformes fueron creados por estudiantes de la licenciatura en Diseño de Moda del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG); se han entregado cinco correspondientes a camisa, chaleco, pantalón y saco con solapa en diferente color, bolsas interiores, parche y hombreras y se espera que en próximos días se entreguen otros 20.calandrias y
