No merecemos vivir así: Vecinos de La Venta del Astillero
Por Rafael Hernández Guízar
La Venta del Astillero en Zapopan, aseguraron que no soportan las condiciones de la planta de tratamiento que les hace vivir expuestos a la contaminación. Y es que en este sitio se vive una de las peores contaminaciones del municipio según constatamos ayer al dar un recorrido por la zona.
Tras una denuncia ciudadana que llegó a la redacción de Página 24, constatamos el grado de abandono sufrido en el sitio, ya que las autoridades han sido omisas en el tratamiento de aguas.
“Pues como ya antes habíamos dicho, que hay muchos problemas porque lo que queremos es que nos digan que vamos al fin a tener un lugar digno para nuestros hijos y los de los demás, queremos una ciudad tranquila y en paz eso es lo que querernos”, indicó Rosa Benavides, una vecina de la zona que en repetidas ocasiones ha señalado a la administra municipal el deterioro del entorno.
“Huele bien feo y a cada rato hay problemas porque es un peligro para los niños, si usted se fija es un peligro porque está abierto y como hay agua estancada es algo desagradable, a quién le gustaría vivir así, porque yo llevo cuatro años y siempre está así, huele horrible”, dijo.
Al dar un recorrido por la zona constatamos el grado de desatención. Vimos que en verdad hay momentos en que el agua sale de distintos colores y que viene de un canal de la zona industrial que en el ayuntamiento no han verificado según el decir de los vecinos.
Caminar por el sitio da la oportunidad evidente de verificar cómo pese a los deseos de los que habitan en este sitio se vive un abandono claro, algo que en la administración de Pablo Lemus Navarro y luego de José Luis Tostado como alcaldes de Zapopan, no fue atendido; el olor es nauseabundo e insoportable y corre por el poblado al poniente del municipio un canal de aguas residuales a cielo abierto y a ras de suelo, algo que incluso obliga a las personas a pisar por ahí al paso, algo que expone a todos a lo que expertos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han denominado como fecalismo al aire libre debido a que al ser aguas residuales que van por el suelo, al volatizarse viajan partículas de materia fecal por el aire, algunas como Salmonela, causando muchas enfermedades gástricas sin que haya modo de ponerle freno.
