Disminuye amonio en sangre, concluyen especialistas de la UdeG

Al ser un producto natural, su ingestión fortalece la microbiota intestinal de los pacientes, por lo que se mejoran los lactobacilos; además, la inulina fortalece el sistema inmune de los pacientes

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Con el objetivo de que se ayude a disminuir algunas de las complicaciones que presentan los pacientes con cirrosis hepática, investigadores del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la UdeG, patentaron un proceso que implica el consumo frecuente de la inulina.

La investigadora del Laboratorio de Inmunología del CUCS, Mary Fafutis Morris, explicó que en el estudio que han realizado desde el 2010 encontraron que esta sustancia puede disminuir la encefalopatía hepática, es decir, el aumento de amonio en el torrente sanguíneo que aumenta las complicaciones para quienes padecen de cirrosis.

Detalló que parte de las consecuencias del mal funcionamiento del hígado en las personas es que registran altos niveles de amonio, un gas producido de forma natural en el cuerpo pero que el hígado ya no puede desechar, aspecto que produce el efecto encefalopatía hepática.

También, en el estudio que realizó de manera conjunta con Vidal Delgado Rizo, investigador del mismo laboratorio, se monitorearon dos grupos de pacientes: en uno se utilizó la inulina disuelta en agua tres veces al día; mientras que al otro les dieron lactulosa, una especie de jarabe que es utilizado para disminuir los niveles de amonio.

Respecto a los resultados, la investigadora expresó que tras varios exámenes de sangre en las arterias, el primer grupo mostró una mayor disminución de los niveles de amonio de quienes tomaban lactulosa. Agregó que este último grupo, presentó distensión abdominal y flatulencias, a diferencia de los que ingirieron inulina.

“Es perfectamente soluble en agua, simplemente es un agua endulzada que se puede tomar y no tiene efectos secundarios, eso fue una de las cuestiones muy importantes en el estudio, que no se observaron efectos secundarios. Por el contrario, se vio que, respecto a la lactulosa, era mucho más benéfica, porque no daba ni inflamación intestinal, ni flatulencias, ni dolor abdominal y podían evacuar mucho más fácilmente los pacientes”, manifestó.

Por su parte, Delgado Rizo confirmó que al ser un producto natural, la ingestión de la inulina fortalece la microbiota intestinal de los pacientes, por lo que se mejora los lactobacilos, que son bacterias buenas que se encuentran en el sistema digestivo y urinario. Además, también probaron que la sustancia fortalece el sistema inmunológico de los pacientes.

Por ello, en marzo de este año los expertos consiguieron la patente para el procedimiento a fin de mejorar las complicaciones de la cirrosis hepática, con el cual podrán a generar convenios para que la UdeG comparta el avance con algunas empresas, interesadas en incorporar la inulina en sus productos destinados a pacientes con esta enfermedad.