Para lesiones de columna lumbar y estructurales
Tras implantarlo en ratas, observaron que la quitosana, compuesto del crustáceo, se comienza a degradar a partir de los 30 días; mientras que los minerales liberarán compuestos como el calcio y el fósforo, que inducirán a la formación del hueso a los 60 días
Por Elizabeth Ríos Chavarría

A nivel experimental, científicos de la UdeG encontraron que dicho la cáscarara del cangrejo asiático, al ser empleado como un implante, tiene la función de un andamio que mejora la estabilidad biomecánica de la columna/Foto: Cortesía
Científicos y estudiantes del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la UdeG comprobaron que la quitosana de la cáscara del crustáceo cangrejo asiático ayuda a la regeneración de huesos de la columna vertebral o a proteger el cráneo en seres humanos.
El doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, jefe del departamento de Neurociencias del CUCS, señaló que la combinación de la quitosana con otros compuestos, como el mineral hidroxiapatita es efectivo para corregir daños en la columna lumbar, en pacientes que sufrieron accidentes, traumatismos y lesiones estructurales.
Además, detalló que a nivel experimental encontraron que dicho compuesto, al ser empleado como un implante, tiene la función de un andamio que mejora la estabilidad biomecánica de la columna.
Por su parte, Martín Rodríguez Vázquez, estudiante del doctorado en Ciencias Biomédicas, refirió que el material sintetizado alberga varias ventajas, como que la quitosana se comienza a degradar por las células del cuerpo a partir de los 30 días; mientras que los minerales liberarán compuestos como el calcio y el fósforo, que inducirán a la formación del hueso a los 60 días.
De acuerdo a los especialistas, en este trabajo se analizaron tres grupos de ratas: al primero no se les agregó nada a fin de determinar su evolución natural; al segundo se les colocó parte de su tejido; mientras que al tercero se les puso el implante diseñado como una cubierta protectora.
Los resultados arrojaron que a los roedores a los que se les implantó la quitosana combinada con el mineral hidroxiapatita no presentaron reacción inflamatoria, tampoco presentaron fibrosis, por lo que no se invadió los nervios y no afectó las funciones motrices, además de la formación de un hueso nuevo.
“Pero no sólo se comprobó en estudios histológicos, me refiero a verlo en el microscopio y analizar cómo estaba creciendo el hueso; también en estudios de inmunocitoquímica, que permitieron ver que había hueso de nueva formación”, también detalló que los resultados demostraron que el proceso de consolidación de hueso, es más rápido y eficiente con la quitosana combinada con el mineral.
Los investigadores de la UdeG trabajarán en un protocolo clínico para aplicar el implante de la quitosana con el mineral tanto en cráneo como en columna de seres humanos, a fin de que pueda emplearse en los hospitales.
