Como en Yelapa, comunidad de difícil acceso

Empleados del IEPC trasladan el material electoral a las zonas más aisladas de la entidad, todo para que las personas puedan ejercer su derecho al voto

Por Francisco Andalón López

Emitir el voto en algunas comunidades, se convierte en toda una peripecia para sus habitantes, pero más para el Instituto Electoral y Participa­ción Ciudadana (IEPC), por la lejanía de las zonas urbanas y por lo complicado para lle­gar a estos puntos con todo el material electoral para que se pueda cumplir con un derecho constitucional.

Uno de estos lugares es la comunidad de Yelapa, que se ubica en el municipio de Cabo Corrientes, que está a nivel del mar, enmarcada por callejones al más puro estilo de las favelas de Brasil y un camino de difícil acceso, al cual se puede llegar sólo en camionetas 4×4, dado que es terracería y las subidas y baja­das están muy pronunciadas.

Para llegar se tiene que transitar alrededor de tres ho­ras a partir de Puerto Vallarta, pero al llegar a las inmedia­ciones de Yelapa hay que de­jar los vehículos para cami­nar entre 15 y 20 minutos por pendientes pronunciadas.

La otra opción es llegar a través de altamar, que la úni­ca variación que tiene es el medio de transporte, ya que el tiempo de llegada es simi­lar, pero que también impli­ca aumentar el presupuesto para que todas las personas en edad de sufragar puedan emitir su voto sin complica­ción alguna.

El promedio de votación en Jalisco para elecciones a gobernador supera 50 por ciento del padrón electoral, pero en este caso, es supe­rior al promedio, de cuando menos 70 por ciento, de ahí que se demuestre la gratitud de los habitantes por el es­fuerzo que se hace para que ellos puedan votar como cualquier habitante de una ciudad importante.

“Ah pues muy bien, de hecho siempre es aquí en Yelapa donde tenemos esta oportunidad y no tenemos que salir a votar a otro lu­gar”, indicó Clara Fernández García, quien para este pro­ceso electoral será segunda escrutadora en Yelapa.

En esta comunidad hay alrededor de 738 personas con posibilidad al voto, quienes esperan que llegue el 1 de julio para acudir a las urnas y aunque sólo hu­biera una persona en posi­bilidad de emitir el voto, el IEPC tendría la obligación de hacer hasta lo imposible porque se pudiera concretar la instalación de casillas, de acuerdo con Guillermo Al­caraz Cross, presidente del instituto electoral.

“Sí, al final nosotros te­nemos que generar las con­diciones para que todos puedan votar, ponemos las casillas, acercamos las bo­letas, si el ciudadano decide utilizarlas, cruzarlas, con­vertirlas en un voto, pues para nosotros es fabuloso”.

Aunque también espera­rían que los pocos candida­tos que han acudido a este lugar, regresen a cumplirles las promesas que les han he­cho, como mejorar la segu­ridad y contar con un médi­co de planta en el centro de salud que no sea practicante, de lo contrario, tendrían que acudir hasta Puerto Vallarta para recibir una atención de calidad.