No manda limpiar el cuerpo de agua: Vecinos

Habitantes de esta parte de Tlaquepaque padecen fétidos olores, contaminación y plaga de insectos por la inacción de la alcaldesa, quien así pretende reelegirse

Por Rafael Hernández Guízar

La gente usa de tiradero la presa de Las Pintas, sin que las autoridades pongan un alto a los cochinos; aún menos, pese al caudal de denuncias, el ayuntamiento no envía una cuadrilla municipal para recoger la basura y limpiar el foco de infección, criticaron/Fotos: Francisco Tapia

La gente usa de tiradero la presa de Las Pintas, sin que las autoridades pongan un alto a los cochinos; aún menos, pese al caudal de denuncias, el ayuntamiento no envía una cuadrilla municipal para recoger la basura y limpiar el foco de infección, criticaron/Fotos: Francisco Tapia

Entre olores pestilentes, contaminación y una plaga de moscos incontrolable, vecinos de la presa de Las Pintas en San Pedro Tlaquepaque sentenciaron que su alcaldesa con licencia, María Elena Limón, no tiene vergüenza al pretender gobernar por otros tres años.

Y es que los vecinos se dijeron muy molestos por las problemáticas que enfrentan a diario, algo que no sólo no es atendido por el ayuntamiento, sino que incluso es motivo de ser blanco de omisiones de la misma administración de María Elena Limón.

“Yo vendo aquí mis hamburguesas, yo la verdad es que estoy ya cansado y qué bueno que vinieron porque sí me han bajado ya mucho las ventas, ya no sé si cambiarme o limpiar yo solo esa chingadera; aquí tiran basura, hay perros, y no se presta para trabajar, la verdad”, dijo uno de los vecinos de la zona quien prefirió no dar su nombre.

“Son olores muy fuertes y es que no es agusto que estés comiendo y te llegue ese olor, por eso te digo que me han bajado mucho las ventas, además que también aquí hay muchas pandillas y muchos marihuanas”, agregó.

Por su parte, Gabriel López, otro de los vecinos inconformes, indicó: “Últimamente he visto que ha incrementado  más la delincuencia, la basura, y yo como padre de familia pues me da mucho pendiente que anden mis hijos jugando por esas partes. Ya se hizo un llamado al ayuntamiento pero nada más prometen y prometen y nomás nada, no hacen nada. La verdad es que a mí sí me gustaría que mis  hijos tuvieran un mejor nivel de vida y ojalá que los del ayuntamiento hicieran algo por eso”.

En tanto, Alberto Castro, un taquero de la zona, molesto también por el problema de la contaminación y el abandono que enfrentan, soltó: “Pues está muy sucio aquí, hay hasta perros muertos. Afecta demasiado porque a veces las ventas están muy bajas, el olor está tremendo. Y los del ayuntamiento ni vienen y si vienen pues hasta dicen que está estable, pero ya sabe cómo se las gastan”.

Y aprovechó la oportunidad para enviarle un mensaje a su alcaldesa María Elena Limón: “Que vengan a limpiarle, porque nos perjudica mucho, al comercio y a los vecinos, es a todas las familias, los niños se nos han estado enfermando mucho por los piquetes de mosquitos por el lago que está todo contaminado”, finalizó.