La investigación aún sigue abierta, critica la Iglesia católica

La versión oficial dice que Juan José Posadas Ocampo fue “confundido” por el cártel de los Arellano Félix, quienes pensaron que se trataba de “El Chapo” Guzmán dentro de un Grand Marquis en el estacionamiento del aeropuerto de Guadalajara; le acertaron 14 balazos  

Por Francisco Andalón López

Las autoridades son buenas para prometer que irán hasta las últimas consecuencias cuando ocurren crímenes de esta magnitud, como el que le quitó la vida a Juan Jesús Posadas Ocampo, cardenal de Guadalajara, hace 25 años; pero ha pasado todo este tiempo y aún no hay una versión convincente en torno a lo que realmente ocurrió. La hipótesis del magnicidio planteada por otros cardenales, obispos y algunas autoridades de Jalisco era contraria a lo dicho por la PGR, al asegurar que el crimen fue deliberado, con el objetivo de asesinar al arzobispo, quien en varias ocasiones había denunciado a los cárteles de la cocaína /Fotos: Cortesía

Las autoridades son buenas para prometer que irán hasta las últimas consecuencias cuando ocurren crímenes de esta magnitud, como el que le quitó la vida a Juan Jesús Posadas Ocampo, cardenal de Guadalajara, hace 25 años; pero ha pasado todo este tiempo y aún no hay una versión convincente en torno a lo que realmente ocurrió. La hipótesis del magnicidio planteada por otros cardenales, obispos y algunas autoridades de Jalisco era contraria a lo dicho por la PGR, al asegurar que el crimen fue deliberado, con el objetivo de asesinar al arzobispo, quien en varias ocasiones había denunciado a los cárteles de la cocaína/Fotos: Cortesía

Han pasado 25 años desde que el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fuera asesinado en el aeropuerto internacional “Miguel Hidalgo” de Guadalajara y el caso no ha sido cerrado, se desconoce a ciencia cierta qué fue lo que pasó y no hay sentenciados por este hecho, por lo que el Arzobispado de Guadalajara espera que algún día se esclarezca el caso.

“Confiamos que la investigación de su caso, que sigue abierta, algún día se esclarezca, para que podamos seguir construyendo caminos para un México más justo y fraterno”, se señala un comunicado que fue enviado por el arzobispado y que está firmado por José Francisco Robles Ortega como presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y por el secretario de esta organización eclesial, el obispo auxiliar de Monterrey, Alfonso G. Miranda Guardiola.

En esta misiva, también se recuerda la actitud servicial de Posadas Ocampo, quien nació el 10 de noviembre de 1926 en Salvatierra, Guanajuato; se ordenó como sacerdote el 23 de noviembre de 1950 y entre sus encargos estuvo el ser obispo de Tijuana y de Cuernavaca, hasta que el 28 de diciembre de 1992 fue nombrado arzobispo de Guadalajara.

“Al señor cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo se le arrebató la vida hace 25 años, sin embargo él la había dado, con toda generosidad desde muy temprana edad. Su servicio apostólico y celo pastoral en y por la evangelización dejó ver siempre su afán por la justicia y la búsqueda para construir la paz”.

De acuerdo con la versión oficial, el cardenal Posadas murió tras recibir 14 balazos, tras subirse a su coche, un Grand Marquis y supuestamente fue confundido por sicarios de los Arellano Félix con Joaquín “El Chapo” Guzmán, aunque en este suceso también falleció Pedro Pérez Hernández, chofer del prelado.

Luego del atentado, se registraron algunas detenciones, pero la verdad histórica y oficial no ha convencido del todo, puesto que hay algunas voces que consideran que se trató de una agresión directa en contra del arzobispo, tal como lo hiciera en su momento Juan Sandoval Iñiguez.

Tras 25 años de impunidad, dudas y falta de sentencia, el domingo 20 de mayo, el cardenal José Francisco Robles Ortega criticó el que no se pudiera llegar a una conclusión, pese a la promesa de llegar hasta las últimas consecuencias.

“Es tradición que la autoridad promete ir hasta las últimas consecuencias dar con el responsable y aplicar toda la ley eso es un dicho pero es costumbre que ninguno de los casos se llega a eso. Quedan los asesinatos sin esclarecerse plenamente y queda la impunidad es decir no se aplica la ley a quiénes son responsables de eso creo que de esto participa también el asesinato del cardenal posadas”.

Como parte de la conmemoración de estos 25 años del asesinato de Juan Jesús Posadas, en el aeropuerto se develó una escultura en su honor hecha por el artista Álvaro Cuevas, la cual fue nombrada: “En el nombre del padre…”.

 El caso enfrentó a la Iglesia con la PGR

La investigación sobre el asesinato causó controversia porque se plantearon dos hipótesis. La versión oficial, en la que se afirma que el cardenal quedó en medio del fuego cruzado entre dos cárteles, y la segunda, que fue víctima de un crimen deliberado por denuncias que había hecho.

La versión del procurador General de la República (PGR), Jorge Carpizo, avalada por el gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari y por el nuncio apostólico Girolamo Prigione, aseguraba que Posadas Ocampo quedó atrapado en un enfrentamiento entre dos cárteles.

De acuerdo con lo dicho por la PGR, la banda de los Arellano Félix planeaba asesinar a “El Chapo” en una emboscada en el aeropuerto de Guadalajara; sin embargo, los gatilleros confundieron al cardenal, quien llegó al estacionamiento en un vehículo parecido al de Guzmán Loera.

El arzobispo recibió 14 disparos, tras ser atacado por los dos costados por Edgar Nicolás Villegas, “El Negro”, y por Francisco Murillo Díaz, “El Güero” Jaibo, quienes portaban armas AR-15 y AK-47.

La hipótesis planteada por otros cardenales, obispos y algunas autoridades de Jalisco era contraria a lo dicho por la PGR, al asegurar que el crimen fue deliberado, con el objetivo de asesinar al arzobispo, quien en varias ocasiones había denunciado a los cárteles en el país, principalmente a los de la cocaína.

Ante ese panorama, la investigación del caso se reabrió en 1995, y en 1998. La primera vez el nuevo procurador Antonio Lozano Gracia decidió comenzar de cero las indagatorias; en la segunda ocasión la PGR conformó un grupo interinstitucional, en el que participaron los obispos-juristas Luis Reynoso Cervantes y José Fernández Arteaga. En ambos casos llegaron a la conclusión del fuego cruzado.

¿Qué fue de los personajes involucrados en el caso Posadas?

Varios actores políticos, religiosos, abogados y de la delincuencia organizada del país estuvieron involucrados en el caso del asesinato del arzobispo de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, después de 25 años del crimen, ¿qué ha sucedido con ellos?

Jorge Carpizo MacGregor se desempeñaba como procurador General de la República cuando se registró el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en 1993, y al año siguiente asumió el cargo de secretario de Gobernación, ambos encargos fueron bajo el gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Durante el mandato de Ernesto Zedillo fungió como embajador de México en Francia. Murió siendo investigador del instituto de jurídicas de la UNAM el 30 de marzo de 2012.

Antonio Lozano Gracia fue designado por Ernesto Zedillo como procurador General de la República en 1994, puesto que ocupó hasta 1996. Le tocó dar continuidad a la investigación del cardenal. Después colaboró en el despacho de Diego Fernández de Cevallos y en 2003 fundó su propia firma de abogados.

Jorge Madrazo Cuéllar fue procurador General de la República de 1996 al año 2000. De 2001 a 2006 estuvo al frente del Consulado de México en Seattle para los estados de Washington y Alaska. Actualmente es director del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Seattle.

Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, se convertiría en el líder del Cártel de Sinaloa, fue detenido en 1993 en Guatemala y extraditado a México. Se fugó por primera vez de un penal de máxima seguridad el 18 de enero de 2001 del penal de Puente Grande, en Jalisco, durante la gestión del ex presidente Vicente Fox.

El capo fue recapturado en febrero de 2014, pero se volvió a evadir el 11 de julio de 2015 de la cárcel de El Altiplano. Durante los últimos años se convirtió en el líder del narco más buscado en el mundo.

“El Chapo” Guzmán fue arrestado por tercera ocasión el 8 de enero de 2016 y extraditado a Estados Unidos el 19 de enero de 2017, donde le atribuyeron cargos por asociación delictuosa, contra la salud, delincuencia organizada, posesión de armas, homicidio y lavado de dinero, entre otros. Hoy se encuentra en la ruta de ser juzgado por una corte en la Unión Americana.

De los hermanos Arellano Félix, líderes del Cártel de Tijuana, Benjamín fue arrestado en 2002, Francisco Javier en 2006, y Eduardo en 2008, todos fueron extraditados a Estados Unidos. Ramón fue asesinado en 2002 y Francisco Rafael en 2013.

Girolamo Prigione dejó el cargo de nuncio apostólico el 2 de abril de 1997 y falleció el 27 de mayo de 2016. Se le recuerda por el encuentro que sostuvo en la Nunciatura con los hermanos Arellano Félix después de su presunta participación en el asesinato en el asesinato del cardenal Posadas.

Juan Sandoval Íñiguez fue nombrado arzobispo metropolitano de Guadalajara el 21 de abril de 1994 y continúa en él cómo arzobispo emérito de la diócesis. Ha sido uno de los principales impulsores de la hipótesis de que el asesinato del cardenal Posadas Ocampo no fue por un fuego cruzado entre cárteles.

Fernando Guzmán Pérez Peláez fue coordinador de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN) y presidente de la comisión especial para el seguimiento de las investigaciones del homicidio del cardenal Posadas Ocampo. En 2002 intentó ser candidato a la presidencia municipal de Guadalajara y en 2012 fue abanderado para la gubernatura de Jalisco.

Los libros que se han escrito sobre el caso

Sobre el asesinato de Juan Jesús Posadas Ocampo, arzobispo de Guadalajara, se han escrito al menos seis libros, en los que se ha reconstruido lo que sucedió aquel 24 de mayo.

Todos ellos han alimentado la versión oficial o han contribuido a confrontar la explicación del gobierno mexicano con la de los representantes de la Iglesia católica en torno a ese asesinato.

Jorge Carpizo, quien era procurador General de la República cuando se registró el atentado, escribió junto con el periodista Julián Andrade los libros “El expediente Posadas a través de la lupa Jurídica: averno de impunidades” y “Asesinato de un cardenal. Ganancia de pescadores”.

Por su parte, “Sangre de mayo: El homicidio del cardenal Posadas Ocampo” fue escrito por Héctor Moreno Valencia y José Alberto Villasana, quienes cuestionan la hipótesis oficial que dio la PGR sobre el caso.

Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien encabezó la comisión especial para el seguimiento de las investigaciones del homicidio, y José Antonio Ortega Sánchez, abogado de la Arquidiócesis de Guadalajara, escribieron “La verdad os hará libres. No tengan miedo ¿Y el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo?”, en el que analizan el crimen y la manera de actuar de los involucrados.

“Los Chacales”, de Jesús Becerra Pedrote, se basa en declaraciones sobre el asesinato, las cuales fueron recopiladas como parte de la investigación. También está el libro “El caso Posadas, verdad, derecho y religión”, escrito por el obispo Luis Reynoso Cervantes.

También se han publicado textos de ficción basados en el homicidio del cardenal, como la novela “Casquillos negros”, del periodista Diego Petersen Farah, que fue presentada el año pasado. (Con información de Agencias)