Ni reforestaron ni mejoraron el lugar, critican vecinos

Les mintió en la cara el alcalde interino Enrique Ibarra, quien prometió no quitar más árboles y concluir a la brevedad las obras en el representativo espacio; ayer aún se veía gente trabajando y montones de tierra por todas partes 

Por Rafael Hernández Guízar

Agujeros, montículos de tierra, cemento apilado y basura por todos lados… “Si esta es la renovación cacareada por la gente del ayuntamiento naranja, no la queremos”, tronaron habitantes de la zona/Fotos: Francisco Tapia

Agujeros, montículos de tierra, cemento apilado y basura por todos lados… “Si esta es la renovación cacareada por la gente del ayuntamiento naranja, no la queremos”, tronaron habitantes de la zona/Fotos: Francisco Tapia

Vecinos de la colonia El Retiro en Guadalajara sentenciaron ayer que el ayuntamiento tapatío les jugó el dedo en la boca tras incumplir en la entrega del Parque Morelos.

Y es que se les había dicho que ayer mismo al filo del mediodía se les daría la obra tan prometida y que ha causado tanta molestia entre usuarios del parque y vecinos, quienes reclamaron a las autoridades el incumplimiento.

“Pues sentimos que nos jugaron el dedo en la boca, porque nos dijeron que hoy vendrían a entregar el parque y nada, que iban a reforestar antes del temporal de lluvias y nada tampoco, entonces lo que queremos decir es que estamos muy molestos porque no es justo que hayan hecho esto, acabaron con nuestro parque y la pregunta sigue siendo cómo nos lo van a arreglar”, dijo ayer María Patricia Guadalupe González Paz, presidenta de colonos de El Retiro.

Al dar un recorrido por la zona, constatamos las pésimas condiciones que prevalecen en todo el sitio: agujeros, montículos de tierra, cemento apilado y basura por todos lados.

Sin embargo, vecinos y usuarios del mismo parque se han encargado de tratar de mantener en condiciones, es decir, de barrer la zona en donde se ubica la fuente de sodas que está en remodelación; también, de evitar que los paseantes caigan en los agujeros que dejaron los trabajadores contratados por el ayuntamiento y de vigilar la zona.

“Pues necesitamos eso, que se nos cumpla porque no es justo; ahora pregunto otra vez, si el presidente dijo que nos iba a poner árboles en todos los lugares donde se pudiera, la pregunta es dónde porque está lleno de cemento”, agregó González Paz.

Por cierto que la inseguridad sigue siendo uno de los problemas que más aqueja a los vecinos.

Se trata de una gran cantidad de robos que se dan impunemente en la zona, tanto en el parque como en los alrededores a lo que se agrega también el hecho de que las lámparas no sirven, que no hay alumbrado público suficiente que les ayude a las personas a ver por donde caminan y esto, siembra miedo entre los transeúntes ya que están en riesgo no sólo del acecho de los rateros sino también, en peligro de caer en uno de los mencionados agujeros.