Antes que obra hidráulica, urge control urbanístico: Investigador
Académico de la UdeG explicó que los colectores tienen dimensiones finitas, pero los cauces siempre pueden aumentar la cantidad de agua, generando enormes estancamientos
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Luis Valdivia Ornelas, coordinador de la licenciatura en Geografía del CUCSH, lamentó que por años se construyó en las zonas altas de las cuencas, como en los cerros del Cuatro, del Tesoro y del Colli, además de Bugambilias, lugares donde los escurrimientos de agua son más fuertes/Foto: Cortesía
En la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) existen más de 300 puntos de inundación que podrían presentar problemas con el próximo temporal de lluvias; por ello, autoridades deben trabajar en políticas públicas que no solo se enfoquen en infraestructura hidrológica sino en mayores controles urbanísticos, señaló Luis Valdivia Ornelas, coordinador de la licenciatura en Geografía del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).
Con el propósito de dar a conocer los principales punto de riesgos por inundaciones, el especialista de la Universidad de Guadalajara señaló que la parte sur de la presa El Chicharrón, la ladera baja del Cerro del 4, el Deán; la parte norte como Tabachines, Arroyo Hondo y Acueducto, así como parte de la base aérea, son algunos puntos que presentan complicaciones al respecto, aunado a la zona de San Andrés o Tlajomulco, en donde son constantes estos problemas en cada temporal de lluvias.
Estas zonas se encuentran enmarcadas en un mapa de resultados en el que investigadores han trabajado los últimos 15 años, cuyo objetivo es establecer un diagnóstico sobre este problema.
“Las políticas siempre han sido a través de, como les he estado comentando, de infraestructura hidráulica y esa no es la solución, tendría que ir acompañada de una gran cantidad de acciones, de control de la urbanización, para poder disminuir la intensidad del problema. Pero al contrario, por ejemplo, en la zona de El Chicharrón que es un vaso regulador, ya se rellenó y se quiere construir, y es una parte baja que va a ocasionar serios problemas a todo el sistema hidrológico”.
Refirió que esto se debe a que durante los últimos años se ha preferido construir en las zonas altas de las cuencas, como en los cerros del Cuatro, del Tesoro y del Colli, además de Bugambilias, lugares donde los escurrimientos de agua son más fuertes. Recordó que los colectores tienen dimensiones finitas, pero que los cauces siempre pueden aumentar la cantidad de agua.
Por ello, señaló que el principal problema recae en la reducida visión del conflicto que tienen las autoridades, pues ello suscita a que no se enfoquen de manera correcta las acciones para reducir riesgos de inundación, ya que zonas que eran inundables en los 60, continúan como un factor de riesgo en la actualidad.
