Sólo hay dos respuestas sobre el combate al narco: Juan Sandoval
Son las autoridades: el presidente, el gobernador de Jalisco, los alcaldes metropolitanos y las cabezas de seguridad quienes tienen en sus manos acabar con el crimen, pero no lo hacen
Por Francisco Andalón López

Según Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara, las autoridades “tienen la grande culpa porque han dejado que la inseguridad se les vaya de las manos”; además, fustigó que les han faltado voluntad y honradez: “Voluntad porque no han querido, yo sé que muchos no han querido hacerlo, y otros están coludidos con el crimen”/Foto: Archivo Página 24
La violencia que se ha registrado en los últimos días sólo tiene un responsable: las autoridades que gobiernan y a quienes la inseguridad se les ha ido de las manos, consideró Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara, al ser cuestionado sobre el asesinato del sacerdote Juan Miguel Contreras García, vicario del templo de san Pío de Pietrelcina, en Tlajomulco de Zúñiga.
“Es parte de la violencia que vive el país, se asesinan sacerdotes, se asesinan periodistas, comunicadores, se asesinan alcaldes y candidatos, es parte de este desorden en el que las autoridades tienen la grande culpa porque han dejado que la inseguridad se les vaya de las manos”.
Para el prelado, este tipo de ejecuciones, que en general ya suman más de 500 en lo que va del año, son parte de la falta de compromiso de quienes llegaron a gobernar y quienes supuestamente tenían entre sus obligaciones la de ofrecer seguridad y paz a los ciudadanos a quienes gobiernan, pese a que también se trata de un derecho de todos.
“Yo creo que voluntad y honradez, voluntad porque no han querido, yo sé que muchos no han querido hacerlo y otros están coludidos con el crimen”.
“Su obligación principal al asumir algún cargo es darle tranquilidad y seguridad al pueblo, es su obligación principal, buscar la paz de la sociedad, eso es que cumplan con su obligación, no le estamos pidiendo un favor, es su obligación nuestro derecho, pedirle la seguridad”.
En este sentido, también criticó el que siempre se haya señalado que hay una coordinación entre las diversas instancias, cuando se ha demostrado que realimente esto no ocurre y para muestras un botón: la intervención de la policía de San Pedro Tlaquepaque.
“Hay una total falta de coordinación entre las policías, los de la policía federal no se ponen de acuerdo con los estatales ni estos con los municipales, unos con otros hacen a veces teatros y sainetes como lo hicieron en Tlaquepaque hace unas semanas, un mes”.
Ante esta falta de todos los que gobiernan, Juan Sandoval fustigó a aquellos que han incumplido con su función: “si no lo van a hacer, que no se suban al tren”.
Un desastre, finales de las administraciones
Con respecto a las administraciones municipales y la estatal, que están a punto de concluir, el arzobispo emérito consideró que son un desastre, aunado a que quienes se quedaron sin contender por algún cargo público están con el año de Hidalgo.
“Los últimos meses de una administración son un desastre porque ya no atienden más que ahí recogiendo todo lo que quede por ahí, año de Hidalgo, a destruir papeles y archivos que los comprometan para que no los juzguen”.
También lamentó que quienes llegan a ocupar algún cargo de elección no lo terminen, porque en cuanto pasó la mitad de su administración ya están pensando en el nuevo cargo que ocuparán.
“Eso es pura jugarrera, esta es una democracia mucho muy chafa”.
Ayer, el arzobispo emérito participó en la celebración eucarística en el Santuario de los Mártires en donde Juan Manuel Muñoz Curiel, Engelberto Polino Sánchez y Héctor López Alvarado, fueron nombrados como obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Guadalajara.
