Maestros despedidos exigen ser reintegrados a sus empleos
También hicieron paros parciales y de forma escalonada en los planteles del Colegio de Bachilleres del estado de Jalisco
Por Francisco Andalón López
La reforma educativa dejó sin trabajo a 570 profesores a nivel nacional que se negaron a presentarse a ser evaluados desde 2016 y de esta cantidad, 176 corresponden a Jalisco, entre los que se encuentran 105 docentes del Colegio de Bachilleres del estado de Jalisco (Cobaej).
Por este motivo, ayer integrantes del Sindicato de Trabajadores del Cobaej se manifestaron en las instalaciones de la dependencia que se ubican sobre Pedro Moreno y Chapultepec, en donde exigieron la reinstalación de sus compañeros a cambio de liberar las instalaciones, de acuerdo con Carlos Guillermo Scheel, representante de estos inconformes.
“La reinstalación de los profesores cesados que nosotros venimos exigiendo pues desde el año 2016, hay que recordar que nuestros compañeros son 105 profesores del Cobaej que desde marzo del 2016 fueron despedidos injustamente por haberse negado a evaluarse”, refirió Guillermo Scheel.
Además de la toma de estas instalaciones, Carlos Guillermo Scheel detalló que en los planteles educativos del Cobaej también se hicieron paros parciales y de forma escalonada para afectar lo menos posible las clases y a los alumnos, pero siempre explicándoles a los jóvenes los motivos de estas acciones de inconformidad: “Se están llevando a cabo paros escalonados de brazos caídos paros de una hora en donde no se imparten clases, pero sí se les explica a los estudiantes cuál es la razón, cuál es la causa de la movilización”.
Desde que se aprobó la reforma educativa y se avaló que los maestros fueran evaluados para conocer el estatus en el que se encontraban y en caso de requerirlo mandarlos a cursos de actualización tras reprobar varias veces estas evaluaciones, algunos docentes del Cobaej se opusieron a participar.
Fueron apoyados por el Sindicato, quien les prometió que harían todas las gestiones legales para que no fueran despedidos, pero no pudieron hacer nada y desde abril de 2016, iniciaron con las marchas, movilizaciones y plantones, sin que hasta el momento el 100 por ciento de quienes sufrieron estas consecuencias hayan sido reinstalados.
A los únicos que se les ofreció una prórroga, fue a aquellos que demostraron que por causas mayores no pudieron presentarse a la realización de las pruebas, mientras que los que se opusieron a ser evaluados se mantienen en el mismo estatus: despedidos y sin la posibilidad ya de formar parte de un nuevo examen.
