Quedan de brazos cruzados ante maltrato intrafamiliar
Una mujer de 30 años sufrió golpizas a manos de su pareja; pese a que también el hijo de ambos padeció el martirio, en la instancia que garantizaría justicia no la han apoyado
Por Rafael Hernández Guízar

El esposo de una mujer acude a su trabajo a amenazarla, espiarla y querer golpear a sus compañeros, en la paranoia de que ella “anda con otro”; pese a que ha sido golpeada y se presentó en la fiscalía, ella no ha sido apoyada/Foto: Cortesía
La fiscalía solapa un caso de violencia intrafamiliar, perdieron incluso la carpeta de investigación de la mujer que acudió desde el mes de enero a denunciar las golpizas que le ponía su marido y las autoridades se han quedado de brazos cruzados.
La señora Irasema, una mujer de 30 años, fue a inicios de año a denunciar a su compañero de vida, el hombre con el que hace más de 10 años inició una relación amorosa de la cual se desprendió un hijo que a la fecha tiene ocho, el cual ha sido también maltratado por el denunciado, pero no hay quien le ponga un freno.
En dos ocasiones, ella fue severamente golpeada por el hombre que la abandonó a su suerte y tuvo que solventar los gastos del hogar, pagar la renta y todo lo que su pequeño necesitaba; el motivo que le dio su entonces cónyuge para abandonarla y golpearla hasta casi la inconciencia fue que salía ella con otro hombre, lo cual según su dicho era falso.
Al revisar los documentos que le entregaron en la Fiscalía General del Estado (FGE), corroboramos que desde el origen las cosas no fueron bien planteadas por el agente del Ministerio Público que la atendió.
Ella denunciaba la violencia intrafamiliar que vivía en su hogar conyugal y sólo se levantó una denuncia en la institución por amenazas, un delito que no es tan grave y que fue enviado a mediación, para que el conflicto se solucionara a través del diálogo. Ante esto, se hicieron dos invitaciones a su esposo para que acudiera a la fiscalía y no se presentó, con lo que la dependencia se dio por conforme y dio carpetazo al asunto.
Pero no sólo cerraron el caso, además, extraviaron la carpeta de investigación según se lo corroboraron en la misma fiscalía.
Con todo en contra, esta mujer lamentó que no haya quien le dé apoyo, pues ni en el servicio de emergencias del 911 han sido capaces de ayudarla cuando ha solicitado una patrulla para que intervengan por ella cuando el hombre la golpeaba.
Desesperada por su condición y sobre todo porque el esposo acude a su trabajo a amenazarla, espiarla y querer golpear a sus compañeros de trabajo señalando que anda con ellos, aun cuando él mismo ya reinició su vida sentimental con otra mujer, direccionamos la denuncia ciudadana a la Fiscalía de Derechos Humanos para que se dé seguimiento a lo que podría constituir –en caso de que las investigaciones así lo corroboren– un claro abuso de autoridad en la fiscalía estatal.
