Obras del tren llevaron a menos la zona, lamentan comerciantes
Antes siquiera los pasajeros y turistas que venían de la Central Nueva se paraban a comprar algo o a echarse un taco; ahora la inseguridad, las calles deshechas y el polvo alejaron la clientela; encima, el ambulantaje avoraza a los pocos que se acercan
Por Rafael Hernández Guízar

Si una mira para arriba se ve “muy bonita” la obra de la línea 3 del tren ligero, que por cierto no está concluida; pero a nivel de calle las condiciones contrastan radicalmente/Fotos: Francisco Tapia
En zona de nadie se ha convertido la Plaza Portales del Calzado en Camichines, San Pedro Tlaquepaque, en los alrededores de la Central Camionera Nueva. Acusaron que el ayuntamiento solapa la corrupción y el ambulantaje.
Francisco Javier Hernández, uno de los locatarios de este sitio, indicó: “Todo está muy mal, el pavimento ya ni existe, hay muchos indigentes, está todo mal, es más el alumbrado tampoco existe, queda totalmente oscura. Y los del ayuntamiento tampoco hace nada”, dijo.
–¿Y las obras?
–Pues sí nos afectan mucho, pero más el ambulantaje, la imagen de la plaza en sí está tremenda. La gente mejor se ha ido, por eso mismo, porque como está tan sucia y descuidada la gente mejor opta por irse a otro lado. Nosotros mismos somos los que tenemos que lavar la plaza porque está lleno de indigentes, de hecho la delincuencia también está muy fuerte, ya nos ha tocado mucho y hemos tenido que gastar en proteger el lugar porque no se puede así.

Está maltrecha de añales esta parte de la zona metropolitana; el problema se ha agudizado por el paso de maquinaria pesada y el intenso flujo vehicular en la zona
–Y ahora que vienen las elecciones.
–Pues va a pasar lo mismo, nada porque ni en campaña vino María Elena Limón, así que ya estamos acostumbrados a eso a que no hagan nada.
Por su parte, Lucero, otra de las comerciantes afectadas, sostuvo que desde que inició la construcción de la línea 3 del tren ligero su economía se fue a la baja.
“Nos ha estado afectado ese proyecto, en las ventas pues porque hemos tenido menos gente y más cuando cierran las calles por las grúas, quedamos incomunicados y tardan hasta tres días. Tenemos desde que inició la obra que quitaron ya las lámparas y desde esas fechas no tenemos alumbrado público”.

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Al dar un recorrido por la plaza constatamos el abandono que los locatarios denunciaban; el pavimento está en pésimas condiciones, pero sobre todo, lo más grave de este sitio es la inseguridad que se presenta ante la falta de alumbrado público por la construcción del tren ligero, así como por la enorme cantidad de indigentes y ambulantes que rondas en las inmediaciones de la plaza.
