Imparable ola de robos, denuncian víctimas
Por Rafael Hernández Guízar
A la alza el robo de motocicletas se reporta por ciudadanos al oriente de Guadalajara.
Por calles como Javier Mina, la calzada Independencia y República, ciudadanos han sido despojados a punta de pistola por rateros que llegan siempre en pareja, a bordo de motocicletas en muchas ocasiones, para amagar a las personas y así, llevarse celulares, motos y demás pertenencias que en cosa de segundos logran quitarle a sus víctimas.
“A mí me robaron así, llegaron dos cabrones en una moto y ya cuando los vi dije ‘valió madre’, y sí, se bajó uno apuntándome con una pistola y me quitó el celular y se llevó mi moto y me quede ahí en la calle, todo pendejo sin saber qué hacer porque creí que me iba a disparar”, dijo una persona entrevistada ayer por Página 24.
–¿Cuándo fue esto?
–Hace un mes.
–¿Y sí puso su denuncia?
–Pues nomás porque tenía que hacerlo por lo del seguro, pero ni ganas dan porque vas, levantas la denuncia y te dicen que no la van a encontrar y como que te quitan las ganas de denunciar.
–¿Fue robo con violencia?
–Pues con arma, y claro, te dicen el clásico te mueves y te matamos y puras mamadas de esas que en el momento sí te quedas como que no sabes qué hacer, ya después no falta el que te dice que podrías haber hecho tal o cual cosa, pero de momento pues mejor ni te arriesgas porque si se le sale un tiro en la madre, y por una moto pues no vale la pena.
–¿Qué motocicleta le robaron?
–Una Pulsar, y justo me dijeron que mejor no comprara de esas que porque eran las que más se robaban y pues dije que no, que a mí no me iba a pasar y sí, me pasó.
Pero no sólo motocicletas en movimiento. En uno de los puntos destinados para estacionar las motocicletas por el ayuntamiento de Guadalajara, a Juan Carlos, otro de los entrevistados, también le robaron su vehículo.
“Se la llevaron y ni sonó la pinche alarma, nadie se dio cuenta, o sea que llegué y ya no estaba, así nomás”, dijo molesto, pues tenía también poco tiempo de haber adquirido su motocicleta.
Según algunos de los entrevistados, se trata de motocicletas preferentemente deportivas las que más son robadas y el modo de operación de los rateros es casi siempre el mismo, en pareja, con arma y en apenas unos segundos.
