Delincuentes se imponen a instituciones, critica Francisco Jiménez

“Las autoridades como la han aplicado a quienes tienen un hijo desaparecido, lo primero que ordenan en la fiscalía es ‘búsquenle a ver qué le encuentran’, buscan desvirtuar, deslegitimar”, y nunca dar resultados, lamentó el investigador de la UdeG

Por Rafael Hernández Guízar

Para Francisco Jiménez Reynoso, especialista en derecho por la UdeG, lejos de que el gobernador, la fiscalía estatal, los alcaldes y sus policías municipales resuelvan el problema, estos tienden a criminalizar a las víctimas, tanto de ejecuciones como de desapariciones; criticó que en vez de dar soluciones serias, los políticos “están disputándose los siguientes huesos”/Foto: Cortesía

Para Francisco Jiménez Reynoso, especialista en derecho por la UdeG, lejos de que el gobernador, la fiscalía estatal, los alcaldes y sus policías municipales resuelvan el problema, estos tienden a criminalizar a las víctimas, tanto de ejecuciones como de desapariciones; criticó que en vez de dar soluciones serias, los políticos “están disputándose los siguientes huesos”/Foto: Cortesía

El gobierno  estatal fracasó también en la atención de los desaparecidos y ni el caso de los italianos hace que se nombre ya a un fiscal especial para personas desaparecidas, tronó ayer el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Francisco Jiménez Reynoso.

El también doctor en derecho constitucional aseveró que se trata de un problema en el que el gobierno de Jalisco está siendo tachado de incapaz para combatir la inseguridad, la delincuencia organizada que se impone “aparentemente” a las instituciones.

Dijo que es lamentable que hay un sistema que trata de criminalizar a las víctimas y sus familiares antes de resolver los problemas.

“Las autoridades como nos la han aplicado a quienes tienen un hijo desaparecido, lo primero que ordenan en la fiscalía es ‘búsquenle a ver qué le encuentran’, buscan desvirtuar, deslegitimar, criminalizar a las víctimas para desincentivar a los parientes de quienes fueron desaparecidos. Es una perversidad, lo mismo hacen con los italianos, independientemente de si eran personas que vendían cosas piratas, dónde están para castigarlos, dónde están. A nivel internacional, un derecho humano es el derecho a nuestra integridad y seguridad y tiene que ver  con un aspecto psicológico y físico, dónde están repito. Nuestras autoridades están rebasadas y no se nos está brindando protección a lo primero, nuestra integridad”.

Indicó que en Veracruz “hay 164 carpetas por 200 desapariciones en el gobierno de Duarte, el común denominador; el común denominador de los políticos que se han robado el dinero del pueblo, llegan a causar también un escándalo, ellos son desaparecidos voluntarios, de no pocos casos estamos acreditando que hay en Veracruz una conexión directa entre los policías y la delincuencia organizada, las carpetas van sobre los policías estatales y municipales porque hay una simbiosis entre la delincuencia organizada y las policías. Este fenómeno lo replicamos en Jalisco, es el caso de Tecalitlán que detona el tema, porque se trata de tres extranjeros, en particular tres personas de Italia que están ejerciendo una presión muy fuerte en nuestro país”, soltó.

Y siguió: “Va desde manifestaciones en estadios hasta pronunciamientos como Alemania, y algunos se preocupan porque me han dicho que ya no va a venir aquí el turismo, eso es lo de menos, lo más preocupante es que ya no van a venir a invertir. Pueden sacar sus capitales”.

El catedrático refirió que “lejos de resolverse el problema” se les hace criminales a las víctimas y a sus familiares, encasillando todo en un discurso oficial: Casos aislados.

Lo primero es la vida y ha habido una oleada de muertos desde que inició el año, qué es lo que está pasando en nuestra ciudad, cuando las autoridades están disputándose los siguientes huesos, viendo a ver cómo le hacen para colgarse del erario haciendo circo maroma y teatro pero sin ofrecer una solución seria, es una triste realidad”, dijo.

–¿La voracidad de quienes gobiernan nos deja a la ciudadanía en estado de indefensión?

–Sí, hay un pragmatismo puro en el que se busca el poder por el poder mismo sin pensar en la grave problemática en que estamos inmersos, simplemente vemos la desbandada de muchos políticos que ven que se está hundiendo su partido y brincan a otro barco que les da cabida, y vamos a tener más de lo mismo, es el destino al que nos perfilamos, no veo políticos serios, que les importe la gente o los intereses del ciudadano y en virtud de ello, es de preocuparse por lo que pasa en materia de seguridad porque cada vez se va compactando más donde llega la delincuencia y en ocasiones la misma delincuencia es la autoridad. Tecalitlán con tres italianos y Autlán de Navarro con tres veracruzanos, y las autoridades dicen que son casos aislados, ese viejo discurso ya está rebasado.

–¿Y qué necesitamos?

–Autoridades que se dediquen a combatir la inseguridad, trazos serios que vayan a combatir las pésimas condiciones económicas de Jalisco, muchos tienen nada y pocos todo, eso detona el crecimiento de la inseguridad.

–Pues aquí en Jalisco la misma fiscalía no sabe a ciencia cierta cuántos desaparecidos hay.

–A este gobierno, y voy a ser un poco más rudo, poco o nada le ha importado el tema de los desaparecidos y te voy a decir por qué, no hay fiscal para este rubro, nombraron a una mujer y no duró más de dos meses, algunos dicen que la reventaron o la tronaron, pero finalmente lo que sí se dijo es que presentó su renuncia. Sigue acéfalo, ah, pero ya nos dijeron que como dentro de cuatro semanas vamos a tener al fiscal para desparecidos cuando ya nos está tronando el tema internacionalmente.

–¿Es un gobierno de reacción, no de acción?

–Sí, definitivamente, y de una reacción muy lenta, además.

Indicó que el panorama en el país es también desalentador pues el asunto recrudeció desde el año 2006 cuando el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa declaró la “guerra contra el narcotráfico”, lo que a traído alrededor de 40 mil desapariciones, algo que dijo, es más de lo que se vive en un país en guerra.