No permitiremos que saturen más nuestros servicios: Vecinos

A esto se suma el problema de la permisividad en el uso de suelo, que ha fomentado el surgimiento de bares, antros y restaurantes que alteran la tranquilidad de la zona

Por Rafael Hernández Guízar

Vecinos de la colonia Americana de Guadalajara rechazaron la posibilidad de que se construyan más edificios de departamentos en su comunidad, aseguraron que Enrique Alfaro les dejó un problema enorme que parece no tener fin.

Tras la posibilidad de que se venda en los próximos días el edificio ubicado en la calle Marsella, entre Pedro Moreno y Morelos, donde había un conjunto de oficinas del ayuntamiento, los vecinos se dijeron hartos de la llegada de este tipo de condominios que sólo les ha dejado una saturación en la dotación de servicios públicos municipales como el drenaje y el agua potable, la seguridad y las condiciones de las calles.

“Imagínese si se ponen a hacer más edificios ya no cabemos y con más y más departamentos no se vale porque nosotros tenemos más derecho, nosotros llegamos desde antes y aquí compramos, dónde está nuestro derecho a tener una propiedad y a nuestra colonia”, dijo María Domínguez, una de las vecinas afectadas.

“De todos modos acaban haciendo lo que les da la gana; por ejemplo, vea el caso de la avenida Libertad, era una calle preciosa, amplia, llena de árboles, podía caminar a gusto; ahora, está toda llena de carros, de negocios, de borrachos, se te ponen en la cochera y luego es una batalladera terrible para que se quiten, no si está de pensársela, en serio y no nomás es eso, el tráfico, que ya no puede uno ni salir a gusto porque tarda horas en llegar a su casa”.

Y es que la llegada de los restaurantes y bares con los cambios de uso de suelo que desde la antepasada administración a cargo del hoy gobernador del estado Aristóteles Sandoval se desató, ha continuado una tendencia a la alza, algo que muy a pesar de las quejas de los vecinos en nada se ha frenado, antes al contrario, se ha permitido cambios de uso de suelo que no se contemplaban dentro de los planes parciales del ayuntamiento, con una densidad superior que coloca muchas familias donde antes vivía sólo una o dos.

Ante esta situación, los vecinos advirtieron que buscarían el apoyo de organizaciones como el Parlamento de Colonias para tratar de frenar estas construcciones, ya que consideran como una irrupción enorme a su colonia los proyectos inmobiliarios.