Aristóteles y alcaldes pusieron a sus cuates en puestos que les quedaron grandes

La deficiente reinserción social ha detonado la inseguridad en la zona metropolitana y en todo Jalisco, esto por culpa de las pésimas decisiones y estrategias de gente que no tiene ni idea ni experiencia en este tipo de encargos, tronó el académico Francisco Jiménez Reynoso

Por Rafael Hernández Guízar

“Una vez que nombran a sus amigos de partido, a sus cuates, se convierte la seguridad en un asunto de cuotas y de cuates y ya que se van, nombran a sus cuates, a sus tíos, a sus amigos de magistrados y cuando se están despidiendo nos dicen, ‘les fallamos, ahí les dejamos el estado en estas condiciones, no pudimos’”, criticó Francisco Jiménez Reynoso, especialista en derecho por la UdeG/Foto: Archivo Página 24

“Una vez que nombran a sus amigos de partido, a sus cuates, se convierte la seguridad en un asunto de cuotas y de cuates y ya que se van, nombran a sus cuates, a sus tíos, a sus amigos de magistrados y cuando se están despidiendo nos dicen, ‘les fallamos, ahí les dejamos el estado en estas condiciones, no pudimos’”, criticó Francisco Jiménez Reynoso, especialista en derecho por la UdeG/Foto: Archivo Página 24

Fracasó el sistema penitenciario y de reinserción social en Jalisco, advirtió el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Francisco Jiménez Reynoso.

En entrevista con Página 24, indicó que el fracaso de la reinserción social que detona la inseguridad en el estado, es resultado de haber nombrado a políticos para que ocuparan altos cargos en la Fiscalía General del Estado (FGE) y en algunas comisarías como la de Guadalajara.

“Ahora, con un mea culpa, quieren resolver que les advertimos que no era conveniente nombrar a políticos en puestos de alta importancia en materia de seguridad, que era necesario y lo dijimos en su momento, nombrar a personas con conocimiento en la fiscalía general, en las comisarías municipales, entre otros cargos. Una vez que nombran a sus amigos de partido, a sus cuates, se convierte la seguridad en un asunto de cuotas y de cuates y ya que se van, nombran a sus cuates, a sus tíos, a sus amigos de magistrados y cuando se están despidiendo nos dicen, ‘les fallamos, ahí les dejamos el estado en estas condiciones, no pudimos’”.

Jiménez Reynoso aclaró que debido a la falta de seriedad, la reinserción social, se convirtió en una utopía: “Los planes y programas que hay son obsoletos, tiene que haber una reingeniería en la reinserción; ha pasado por etapas, antes era la readaptación, que era limitado, la reinserción es más completo pero requiere de mayor inversión del estado, para que una persona que ha estado en la cárcel pueda reinsertarse a la sociedad, para que no solamente esté encerrado, sino para que se le esté preparando psicológicamente y físicamente para que cuando salga a la calle sea un hombre de bien y eso no está funcionando; hay indicios muy añejos que vienen a contaminan esta forma de cómo se están llevando a cabo estos centros como Puente Grande, hemos sido testigos de lo que hacen ahí los presos con el autogobierno”, dijo.

Y agregó: “No sé si mejoraron ya las cosas después de la narcofiesta que presenciamos, que fue evidente socialmente que se llevó a cabo una fiesta por quienes controlan Puente Grande y que en virtud de ello nos damos cuenta de quién tiene el control de las cárceles”, agregó.

–¿No la controlan las autoridades?

–Hay autogobierno en las cárceles y esto sucede en todo el país. Estos (internos) cobran dinero por todo, por cualquier cosa; desde ingresar visitas, alimentos, la venta de cigarros, de droga, de armas blancas, el tráfico de armas de fuego, la producción de  bebidas embriagantes, todo  eso tiene un costo y ahí, los autogobiernos son quienes la controlan. Tenemos un gravísimo problema de inseguridad en Jalisco y todo va de la mano, porque sabemos que hay un alto índice de reincidencia, pero hay otra cosa de la que no se habla, la habitualidad del delincuente, cuando ya se le vuelve en un hábito vivir delinquiendo, personajes que no viven de otra forma que no sea asaltando a las personas, por ejemplo.

–¿Y esa es una muestra de que la reinserción en Jalisco no está funcionando?

–Exacto, y por qué tanta inseguridad, pues porque una de las partes que estamos tratando, la reinserción no funciona. Cuál es uno de los problemas tan añejos que hemos mencionado una y otra vez, que los que cometen delitos no graves están ahí  con quienes sí los cometieron.

–¿Se vuelve la cárcel una universidad del crimen?

–Exactamente, ese es el punto. Las cárceles  son universidades en temas de criminalidad, y lejos de que se estén preparando y capacitando para ser hombres de bien, para ver cómo pueden mejorar ellos y su entorno social, pues lo que encuentran es un ambiente donde hay apología del delito, que ese es otro tema también, cultural donde se cantan corridos alabando a narcotraficantes, a delincuentes y se normaliza esa situación, entonces cómo es que se va a mejorar, cómo va a funcionar la reinserción, pues no, jamás se ha tratado en serio el tema de la reinserción.

–¿Esto es algo que le incumbe al gobierno del estado?

–Ah claro (…) No hay de otra, hay responsables directos en ese tema y vienen a impactar en lo que estamos viviendo en Jalisco.

El también doctor en derecho constitucional recordó que hay una propuesta que integró el mismo ante el Congreso estatal para que los cargos de seguridad fueran otorgados a base de un sistema de carrera y no por designación de quienes encabezan las administraciones municipales y el gobierno estatal, propuesta que incluía una reforma para el caso de nombramiento de fiscales, jueces, magistrados y directivos policiales, pero que quedó en comisiones del Congreso en la actual legislatura.