No le duele el hambre ajena: Activista
Mandó a inspectores tapatíos a quitar electricidad, agua potable y a impedir a un grupo de artesanos preparar alimentos para quienes más lo necesitan: “No sea indolente”, le exigen
Por Rafael Hernández Guízar

Un grupo de ciudadanos se decidió a apoyar a personas en pobreza extrema; les prepararon alimentos y entregaron en la Plaza Tapatía, pero un grupo de inspectores tapatíos impidieron que siguieran realizando su altruista labor/Fotos: Francisco Tapia
El presidente municipal tapatío Enrique Ibarra Pedroza es omiso e indolente con quienes viven en pobreza, obstaculiza que los ciudadanos regalen alimento a quienes viven en situación de calle, denunció ayer Krehenda, líder del movimiento Artesanos Urbanos de Guadalajara.
En entrevista con Página 24, la dirigente de dicho movimiento cultural señaló que en días pasados inspectores del ayuntamiento de Guadalajara les amedrentaron con recogerles las mesas y cazuelas de comida que regalan a decenas de familias en la Plaza Tapatía, les cortaron la electricidad, agua potable y les niegan la posibilidad de preparar el alimento en este sitio para los necesitados.
“Estamos dando de comer; damos desayunos y si te fijas somos un grupo de artesanos, nuestra denominación es Artesanos Urbanos de Guadalajara, hace tiempo detectamos que la situación está muy difícil y que gente que cae en extrema pobreza aumenta cada vez más; el salario mínimo no llega ni a los 4 mil pesos mientras la canasta básica está en 11 mil; por ese motivo, al ver la creciente población que se queda en situación de calle, decidimos iniciar este proyecto, ayudarles con el desayuno para dar un respiro al no comer”, dijo.

“La pobreza crece por las malas decisiones de gobierno, y a nosotros nos duele mucho es que haya esa insensibilidad y que no hay respuesta del estado”, lamentó Kehendra, del movimiento Artesanos Urbanos de Guadalajara
–¿Y por qué la dan entre los puestos, por qué no en otro lugar de la plaza?
–Pues por desgracia la mesa la acomodamos en otro lado y fuimos amenazados por el ayuntamiento con que iban a ser retiradas las cazuelas y todo lo que se utilizaba para dar de comer, lo que notamos es que la pobreza crece por las malas decisiones de gobierno, y a nosotros nos duele mucho es que haya esa insensibilidad y que no hay respuesta del estado, los inspectores del ayuntamiento, obviamente son subordinados pero obedecen órdenes de quitarnos las cosas, lo cual es injusto porque estamos tratando de ayudar a gente que no puede comprar su alimento diario.
–Entonces en el ayuntamiento en lugar de apoyarlos para desempeñar esta gran función, los están limitando?
–No sólo nos están limitando, nos están amenazando con que si nos ponemos en otro lado para apoyar a más gente, nos van a retirar las cosas.
–¿Y el presidente?
–Pues como él come todos los días, no le duele. Pero hay gente que trae todos los días a sus hijos, sus niños que no comen en todo el día y este es un desayuno que al menos les ayuda un poco en el día. El presidente y sus funcionarios, como tiene qué comer durante todo el día, como ellos tienen esa satisfacción de comer, no les duele tanto, no les duele nada, pero a nosotros sí, porque estamos en contacto con esta gente y obviamente sí es algo que nos preocupa.
–¿Familias completas vienen por el desayuno?
–Claro que sí, ahorita estamos dando nada más a alrededor de 50 familias porque ya nos quitaron el lugar que teníamos, pero nuestro plan es darle a más gente, a todo el que lo necesite.
Y de esta forma, la dirigente de artesanos urbanos, dejó en claro que el alcalde ha actuado perniciosamente a través de sus inspectores, por lo cual, le dirigió un mensaje categórico.
“Señor Enrique Ibarra, el mensaje es preguntarle si usted sabe si su gente come, sabe si la gente a la que usted está gobernando todos los días tiene si quiera para llevarse un plato a la mesa, sensibilícese con esta situación porque aunque existan organismos dedicados a esto, a veces no cumplen con su función, como funcionarios es lo principal que deben perseguir, el progreso social, pero no se da. En ocho horas deberíamos de tener la capacidad de darles calidad de vida a nuestras familias, pero ahora debemos de tener tres o cuatro trabajos y ni así ajusta, esto va de mal en peor”.
Concluyó responsabilizando al alcalde directamente de la imposibilidad de que muchas de las familias que eran beneficiadas con alimento basto por las mañanas, ahora no lo puedan recibir.
Por cierto que la Constitución mexicana en su artículo 4, señala claramente que es el Estado el que debe garantizar que las personas tengan acceso a la alimentación sana y suficiente, lo cual según Krehenda en esta ocasión es desobedecido por el alcalde Enrique Ibarra, incumpliendo así con la posibilidad de que se respete este derecho humano de los tapatíos.
