La alcaldesa Limón se niega a atendernos: Habitantes

Apenas ven policías municipales por estas latitudes, y cuando arriban, los oficiales no previenen delitos como drogadicción entre adolescentes, o los frecuentes robos 

Por Rafael Hernández Guízar

San Martín de las Flores, una de las delegaciones más olvidadas de Tlaquepaque, abre sus oficinas administrativas de lunes a viernes hasta las tres de la tarde; después de ese horario, los vecinos están a merced de la delincuencia/Foto: Francisco Tapia

San Martín de las Flores, una de las delegaciones más olvidadas de Tlaquepaque, abre sus oficinas administrativas de lunes a viernes hasta las tres de la tarde; después de ese horario, los vecinos están a merced de la delincuencia/Foto: Francisco Tapia

La delegación San Martín de las flores en San Pedro Tlaquepaque es tierra de nadie, aseguraron vecinos del lugar quienes exigieron mayor seguridad a la presidente municipal María Elena Limón.

Entre pleitos, venta de droga y asaltos, los vecinos de este sitio pasan los días esperando que mejore la seguridad.

“Mal, hace falta mucha seguridad y yo quisiera que viniera más la patrulla, que diera las vueltas  más seguido y a las orillas de aquí para que a los muchachitos que están mal los corrijan. Aquí hay muchos muchachillos que están mal, a espaldas de donde vivemos (sic) no se puede a veces ni pasar, es más, a uno de mis hijos una vez lo golpearon”, lamentó Teófila Flores, vecina del lugar.

–¿Qué delitos son los que más se cometen?

–Pos sí, hace poco mataron a un muchacho que porque andaba roban.

–¿Y la delegación a qué hora abre?

–Pues nada más de lunes a viernes hasta las 3 de la tarde. Si pasa algo no hay quien haga algo, le digo que viene uno a buscar la patrulla y no hay, y le hablamos a San Pedro y de aquí a dos horas llegan. Aquí andan armados, traen pistolas, machetes, de todo.

–¿Y por las noches?

–Pues a meterse a la casa, porque si no así le va a uno.

Y es que a decir de algunos vecinos, la inseguridad se debe a la falta de patrullas, lo que a decir de los afectados podría cambiar con la presencia de los soldados.

“¿La seguridad? En primera no hay patrullas, están muy escasas y cuando hay pleitos, llegan como 15 minutos después de que hay pleitos porque dicen que si les quiebran un vidrio o algo se los cobran a ellos”, dijo Sandra Martínez, otra de las molestas vecinas.

–¿Y los pleitos?

–Yo aquí tengo 13 años, aquí los pleitos ya bajaron desde que empezaron a levantar muchachos, pero sí siguen, ya un poco menos, a veces entre barrios, de una calle contra otra.  Lo que sí hay mucho es drogadicción, mucho toncho, cocaína, mariguana, pero la policía sí casi no viene, no sé si le tiene miedo o respeto a la gente o qué es, porque si se llevan a alguien se arrima la gente y los bajan de las patrullas.

Con gesto adusto, la mujer envío a través de Página 24 un mensaje a la presidente municipal, María Elena Limón: “A la presidenta Limón, pues nada más que nos hiciera el favor de mandar más patrullaje, hay veces que sí andan hasta los soldados, pero no es de diario”, agregó.

La exigencia de los vecinos fue unánime en torno a la necesidad de que se refuerce el patrullaje y se tenga presencia constante de un cuerpo de seguridad que les ayude a los vecinos a mantener el orden en la comunidad.