La policía no entra a patrullar, critican ciudadanos
Ejemplo de la desolación que prevalece en calles intervenidas es la de Adrián Puga, al oriente de Guadalajara, donde el pasado sábado varios ladrones entraron a un negocio de vidrios y lo robaron, sin que la autoridad pudiera intervenir ni atraparlos
Por Francisco Andalón López

En el mes que lleva la obra de repavimentación y cambio de redes hidrosanitarias en la calle Adrián Puga, la vigilancia policial se ha reducido considerablemente, por lo que vecinos piden que aumenten el paso para inhibir los delitos, puesto que no hay paso para vehículos/Foto: Francisco Andalón López
Las obras que se realizan en Guadalajara han favorecido la consecución de algunos delitos porque la policía no puede ingresar a hacer sus recorridos de vigilancia como anteriormente ocurría, tal como sucedió el sábado 11 de febrero sobre la calle de Adrián Puga, al oriente de la ciudad en donde se lleva a cabo una repavimentación y cambio de redes hidrosanitarias.
De acuerdo con Pedro González, quien trabaja en un negocio de venta de vidrios, los delincuentes aprovecharon que la policía no vigila para poder asaltar el negocio, tomando toda la calma del mundo sin que nadie les impidiera cometer el ilícito, según contó en entrevista con Página 24.
“Nos asaltaron, llegaron cuatro tipos, primero llegaron dos personas a pedir cotización, a ver cómo estaba el movimiento, a ver cuántos éramos y después como de 15 minutos entraron cuatro personas, tres armados robaron todo en la oficina y después sometieron a los muchachos, a todos nos sometieron, nos amarraron y les robaron todas sus pertenencias”, describió este trabajador.
En el mes que lleva la obra, la vigilancia policial se ha reducido considerablemente, por lo que piden que aumenten el paso para inhibir los delitos, puesto que no hay paso para vehículos y se debe buscar otro tipo de estrategias.
Apenas el martes 14 de febrero, este Diario le cuestionó a Salvador Caro Cabrera, comisario de Seguridad municipal si por las obras o en las inmediaciones de éstas se habían incrementado algunos delitos, lo descartó y hasta aseguró que había una estrategia para evitar esta situación.
“No, no, no, en Guadalajara no se incrementó en nada, se contuvo y se mantuvo en el mismo nivel”, según señaló.
Y hasta dijo que en el caso de la línea 3 del tren ligero, en la zona del Santuario de Guadalupe, la inseguridad estaba al mínimo, avanzando como no se había hecho en muchos años.
“No, respecto a años anteriores por ejemplo, en El Santuario, la incidencia delictiva se redujo a lo mínimo, te puedo asegurar que en términos de todos los indicadores en la zona de El Santuario son los tiempos más seguros de los últimos 10 años”, según señaló.
Obra necesaria en Adrián Puga
Otros vecinos entrevistados por este medio calificaron como positiva la obra de repavimentación y cambio de redes hidrosanitarias sobre Adrián Puga y sólo pidieron que se cumplan los tiempos previstos: 120 días desde que iniciaron las obras.
“Ah, claro, así es, siempre no deja de ser molesto por la tierrita y esa cosa, pero en sí, en sí es para bien de nosotros”, consideró Rubén Jáuregui Valdivia, vecino de esta calle.
“Pues yo siento que van a su tiempo, están conforme a lo que nos había comentado de que iban a ser un periodo de 90 a 120 días, entonces pues algunas cosas sí son molestas como la tierra, pero entendemos que es parte del precio de avanzar”, indicó José Luis, un comerciante de la zona.
Estas obras se mantienen entre Manuel M. Ponce y 3 de Junio, y en esta zona los trabajadores que actualmente hay se dedican al cambio de tomas domiciliarias de agua potable.
