Para acabar con la violencia hacia las mujeres

El mandatario de Jalisco celebró los dos años del Centro de Justicia para Mujeres, que en ese tiempo ha apoyado a miles de mujeres que sufrían violencia intrafamiliar

Por Francisco Andalón López

“Necesitamos impulsar desde la familia, desde la educación nuevas formas de masculinidad, entender que debemos de tener un respeto mutuo y si nos educamos para la igualdad, hay que educarnos para el respeto hacia la mujer”, expuso el gobernador Aristóteles Sandoval/Fotos: Francisco Andalón López

“Necesitamos impulsar desde la familia, desde la educación nuevas formas de masculinidad, entender que debemos de tener un respeto mutuo y si nos educamos para la igualdad, hay que educarnos para el respeto hacia la mujer”, expuso el gobernador Aristóteles Sandoval/Fotos: Francisco Andalón López

El Centro de Justicia para Mujeres cumplió dos años de haber sido puesto en marcha, en donde se han beneficiado a 10 mil mujeres y se han ofrecido 294 mil 800 atenciones, principalmente a mujeres que sufren violencia intrafamiliar.

Durante este tiempo, se han emprendido acciones legales en contra de 736 agresores a quienes se les ha consignado y se han emitido seis mil 552 medidas de protección para evitar que la violencia pare con la muerte de las mujeres, de acuerdo con Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, gobernador del estado, quien consideró que para evitar este tipo de hechos se requiere un cambio en la cultura.

“Necesitamos impulsar desde la familia, desde la educación nuevas formas de masculinidad, entender que debemos de tener un respeto mutuo y si nos educamos para la igualdad, hay que educarnos para el respeto hacia la mujer, hay que impulsar y reconocer las capacidades de la mujer”, según el mandatario estatal.

Una de las beneficiarias es Eugenia Guadalupe, quien primero recibió ayuda psicológica y posteriormente pudo recibir capacitación para empoderarse y emprender un negocio para no depender económicamente del agresor.

“Yo llegué aquí pidiendo apoyo y sentía miedo, vergüenza e incertidumbre, ya que no sabía cómo iba a ser tratada, pero cuando entré y me recibieron empecé a sentir confianza, pero el miedo ahí seguía. Conforme fue pasando el tiempo me fui sintiendo más acogida, tranquila”, señaló como parte del cambio que tuvo.

Al concluir el acto protocolario, el gobernador pudo degustar algunos alimentos de los negocios que han sido emprendidos por las mujeres que han superado esta crisis de violencia y que sirven como ejemplo para aquellas que apenas han llegado a recibir atención.