Robos y calles obscuras, la constante en la colonia tapatía
Por Rafael Hernández Guízar
Calles oscuras y robos al por mayor son la constante en la colonia Quinta Velarde de Guadalajara, denunciaron ayer viernes vecinos de la zona.
Pese a que se han hecho reportes a las autoridades tapatías, ni el alumbrado público ni el patrullaje han mejorado, los colonos se dijeron hartos de las omisiones de la autoridad. “Pues sí son rápidos para eso de robar, en minutos se llevan todo y la patrulla no pasa”, se quejó Francisco Ornelas, uno de los afectados.
“Sí a mi también ya me tocó, una vez me robaron la tapa de una camioneta, la batería de un carro y los espejos”, lamentó.
-¿Y no se dio cuenta hasta después?
-Lo que pasa es que ni me tarde, estaba en la calle y llegué a mi domicilio, y en cuestión de minutos, rápido, cuando salí ya se habían llevado la tapa de la camioneta, y eso es lo de una vez, las otras pasó lo mismo, pero esa vez agarraron parejo, les tocó a todos los de la cuadra y nadie se dio cuenta, nomás vimos que andaban unos a pie que parecían sospechosos y que a tras de ellos venía un Tsuru, era el que andaba recogiendo las cosas.
Pero la zona no siempre ha sido peligrosa; en el pasado, esta colonia era tranquila y la convivencia entre los vecinos permitía que los delitos fueran menos. Al paso del tiempo y con la llegada de nuevas personas, se tornó diferente, ahora, en algunos puntos de esta colonia priva la inseguridad.
Además, el alumbrado público es deficiente, lo que según Francisco Ornelas abona al clima de inseguridad.
“Cambiaron las lámparas, pusieron en muchos lugares de las nuevas de LED, pero a los pocos días de que las pusieron empezaron a parpadear y ya, se apagaron, dejaron de funcionar y nos quedamos a oscuras”, siguió.
-¿Y ya las reportaron al ayuntamiento?
-Pues sí, pero no vienen o si vienen no hacen nada porque la cosa sigue igual.
Tras hacer un recorrido por el lugar al atardecer, constatamos que no todas las lámparas funcionan; la avenida 5 de Febrero, desde el cruce con la avenida Ejército hasta la calle Río Balsas está en oscuridad.
Las luminarias de esta cuadra no prenden y no sólo expone a las personas que esperan el autobús en este lugar sino que, causa que tanto automovilistas como ciclistas y peatones caigan en los agujeros que presenta el pavimento y que ante la penumbra, son imperceptibles.
