Le dan apoyo a un hombre, pero a su esposa no
Contradictorio que el gobierno estatal haga trámites ante el consulado de EU para que cientos de jaliscienses se reencuentren con sus familiares, y que impida ir juntos a una pareja de ancianos
Por Francisco Andalón López

En contraparte, otros beneficiados del programa “Familias sin Frontera”, implementado por el gobernador Aristóteles Sandoval en agosto pasado, se dijeron felices de poder pasar las fiestas decembrinas con sus familiares que viven en Estados Unidos/Foto: Cortesía
El programa “Familias sin Frontera” no beneficia a ambos padres para que acudan a visitar a sus hijos a Estados Unidos, luego de no verlos desde hace más de 15 años. Uno de estos ejemplos es la señora María Guadalupe González Lozano, quien ahora se encuentra triste porque no podrá ver a sus hijos por no haber sido beneficiaria de este programa.
“Pues yo no pude ir pero, tengo fe en Dios y la virgen que dicen que pronto va a haber otra oportunidad y a ver si me toca, porque de aquí para atrás no me ha tocado”, señaló con un tono de decepción.
Lo paradójico es que su esposo sí resultó elegido como beneficiario, por lo que podrá ver a sus hijos, pero la preocupación de su esposa es que se irá solo y su estado de salud no es el más óptimo para viajar.
“Y mi esposo es el que se va a ir, pos yo me quedo muy triste, con pendiente porque ya es grande de edad, pero mi hija va a ir a acompañarlo”, lamentó.
En este programa, el gobierno del estado tramita las visas humanitarias por un periodo de 30 días ante el consulado de Estados Unidos y los familiares son los que pagan el viaje que se realizará mañana jueves 22 de diciembre, pero la señora González Lozano tendrá que esperar para una mejor oportunidad o tratar de obtener una con el proceso normal, misma que le ha sido negada.
Una mujer que sí fue beneficiada por esta beca es Josefina Pérez, quien visitará a su hijo, a quien tiene 19 años sin ver a su hijo y a su nieto lo conoció cuando apenas tenía tres años. Ahora su ilusión es convivir con ellos aunque sea por unos cuantos días.
“Ah (pasaré con mi hijo) la navidad y el año nuevo y van a ser los días más felices de mi vida; es el mejor regalo que voy a recibir”, señaló con lágrimas en los ojos.
Pese a todo esto, Miguel Castro Reynoso, secretario de Desarrollo e Integración Social, lo que se otorga en este programa más allá de la visa humanitaria, es la posibilidad de reencontrarse con sus seres queridos.
“(Para que) haya familias que puedan acceder a un reencuentro y pueden volver a mirar a los ojos a sus hijos, a sus nietos y a las familias que durante mucho tiempo, por circunstancias debidas, por circunstancias económicas tuvieron que pues despedirse en muchos casos, hace más de 20 años”.
La primera etapa de este programa se realizó en el mes de agosto, con el que 16 adultos mayores pudieron visitar a sus hijos y regresar, tal como fue el compromiso que adquirieron para poder viajar.
