A siete años de su inicio hay estaciones sin terminar
La modernización inició durante la administración del panista Emilio González Márquez en la estación Urdaneta, que cuenta con cristal perimetral para atenuar las inclemencias del clima La inversión inicial era de poco más de mil 300 mdp; al día de hoy asciende a más de mil 900, y la mayoría de las estaciones de la línea 1 está para llorar
Por Francisco Andalón López

Abandonadas se encuentran las estaciones de 18 de Marzo, Isla Raza, España, entre otras, en donde se iniciaron las obras para convertirlas en estación modelo; al día de hoy se observa cómo quedaron ya sin trabajadores/Fotos: Francisco Tapia
La modernización de la línea 1 del tren ligero cumplió siete años de haberse iniciado y ahora algunas estaciones en donde se llevaban a cabo obras de adecuación han sido abandonadas y generan molestias para los usuarios de este sistema de transporte público.
Esto es lo que se puede observar en las estaciones de 18 de Marzo, Isla Raza, España, entre otras, en donde se iniciaron las obras para que éstas se convirtieran en estación modelo y en donde se puede apreciar cómo quedaron ya sin trabajadores las obras en donde se construían rampas para personas con discapacidad motriz.
Pero la que más afectación genera para quienes utilizan este sistema de transporte se presenta en la estación Santuario Mártires de Cristo, en donde se puso una entrada provisional que está colocada a alrededor de 100 metros de la esquina y cuyo paso está enmallado para que la gente pueda caminar de manera más segura.
Aunque esto está entredicho, pues que en este espacio se encuentran algunas lámparas que hay que bordear y que impiden el libre tránsito, así como tierra a los costados que cuando pasan los carros a una velocidad considerable, levantan el polvo y muchas personas tienen que taparse la boca y la nariz para evitar respirar.
“Las obras son interminables y provocan que uno llegue más tarde, o que ande a la carrera; si molesta algo, porque uno tiene que darle la vuelta”, consideró Lizette, una mujer que a diario utiliza este medio de transporte.

Supuestamente se construirían rampas para personas con discapacidad motriz, pero con estas cosas a medias le han complicado la movilidad a todas las personas en general
En este sentido, se pudo observar cómo la gente, al ver que vienen los vagones, tratan de correr para poder tomarlo, pero como está muy largo el tramo hacia la entrada, no pueden acceder a tiempo, tienen que esperar a que pase el tren y esto implica una pérdida de hasta 10 minutos.
“(Las obras van) muy lentas, están desde la administración pasada, claro que sí, mucho, no ve la gente, luego… a pesar de que es la segunda estación, jamás voy sentado”, consideró Delfino Acatitla López, quien lamentó el estado en el que se encuentran estas estaciones.
De acuerdo con Rodolfo Guadalajara Gutiérrez, director del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) , el abandono de las obras se debe al incumplimiento de la constructora, a la que se le retiró el contrato y se le cobró la fianza, aunque se espera que a más tardar en 15 días, ya se reactiven al contratar a otra empresa que concluya lo que se inició.
“Estamos en el proceso de licitación de la nueva y yo calculo que el 1 de enero se retoma con un calendario muy ajustado para salir en tiempo y forma igual; hay una sanción, perdón, de alrededor del 40 por ciento de todas las fianzas. Es una empresa de Monterrey, simplemente no cumplió y se le hicieron efectivas las fianzas”, señaló en entrevista.
La modernización inició durante la administración de Emilio González Márquez en la estación Urdaneta, que cuenta con cristal perimetral para atenuar las inclemencias del clima y aditamentos para una accesibilidad universal, entre otros.
Cuando se iniciaron las obras, se dijo que la inversión para esta modernización sería de mil 353 millones de pesos; al continuar durante esta administración, el costo se incrementó a más de mil 900 millones.
