Sin decreto oficial ni aviso previo
No es la primera queja en torno al tema escuchada en los últimos días, “curiosamente” cuando los transportistas se alistan para exigir un aumento de al menos un peso en la tarifa del transporte
Por Rafael Hernández Guízar
Ciudadanos denunciaron ayer el cobro de 7.50 pesos por viaje en la ruta 603-A, algo que no estaba acuciado ni aprobado por las autoridades del gobierno estatal.
Aunque no se dio a conocer de manera oficial el incremento, los camioneros de esta ruta estuvieron cobrando –en algunos casos- dicha tarifa: “Cuando me subí me cobraron 7.50 y sí les dije que por qué tanto, que dónde habían aprobado eso”, denunció ayer Katya Martínez, una ciudadana molesta por el alza al precio del transporte.
–¿Y decía al menos en la unidad?
–No, no traía letreros ni nada.
–¿Y el boleto?
–La verdad que no lo tengo porque se me perdió, pero no decía ese precio.
–¿Y qué le parece?
–Pues que no es correcto, porque no ajusta la verdad.
Denuncias como la de esta mujer acompañaron a otras que iban en el mismo sentido, el cobro de una tarifa más alta a lo que se tenía por cierto entre la ciudadanía.
Justo unos días antes de que esto sucediera, empresarios del transporte público habían considerado ya la urgencia de que se aprobara un incremento en el precio del boletaje.
Según los transportistas, el aumento debería de ser al menos de un peso más a los siete que se cobran actualmente, es decir, llegar a ocho pesos so pena de no poder prestar el servicio ante los costos que representa la operación de las unidades.
