De nada nos sirve estar frente a presidencia municipal
El lugar se cae a pedazos por las malas condiciones en que la actual atención lo mantiene: no hay publicidad, las instalaciones son deficientes y el riesgo latente de que la construcción se derrumbe
Por Rafael Hernández Guízar

Impermeabilización urgente y asegurar de una vez que no se derrumbe la Plaza Guadalajara son algunas de las demandas –añejas exigencias– de los locatarios del lugar, ubicado a escasos pasos de la presidencia municipal tapatía/Foto: Rafael Hernández Guízar
Comerciantes de la Plaza Guadalajara arremetieron ayer contra su presidente municipal Enrique Alfaro debido a las pésimas condiciones en las que trabajan y la indolencia con que atienden sus peticiones.
Pese a que hace sólo tres días acudimos a constatar las pésimas condiciones en las que estos comerciantes laboran, el ayuntamiento no ha dado atención a sus más urgentes necesidades: falta de clientes, instalaciones deficientes y el riesgo de que pueda venirse abajo la plaza.
“Las ventas, pues no la verdad no están tan buenas; y la verdad pues es que muchos compañeros están tristes, agüitados (sic) porque no hay ventas”, dijo la señora María Isabel Peralta, una de las comerciantes que aún abre a diario su local comercial.
“Pues ya ha habido varios presidentes a los que les hemos dicho como está la plaza y el problema que tenemos, pero sinceramente no ha habido respuesta de ninguno, pero esperamos que ahora ya con eso de la del tren pues ahora sí tengamos ya respuesta, que nos impermeabilicen, porque las cortinas por ejemplo están todas oxidadas”.
Pese a la indolencia con que su alcalde ha tomado las exigencias de los comerciantes, estos tratan de poner buen ánimo a la situación que los embarga. Con sus recursos montaron un altar de muertos que dedican a tres de los locatarios que perdieron ya la vida.
Asimismo, destaca la celebración que en próximos días tendrán por su 10 aniversario: “Pues aprovecho para invitarlos porque el próximo día 16 vamos a tener una misa en la tienda ancla, vamos a traer todos una cazuela con algún guiso para que las personas que quieran se unan con nosotros a celebrar, les vamos a ofrecer a las personas un taquito de algo de lo que traigamos porque ya son 10 años de estar aquí”, agregó la mujer.
Pero aunque la buena voluntad de los comerciantes y su ánimo no decaigan, en la realidad las condiciones en las que trabajan dejan mucho que desear según algunos de los pocos asistentes que se animan a entrar a este subterráneo debido principalmente al miedo de que pueda caerse este mercado municipal.
Trasciende que sigue la amenaza a algunos de los locatarios que deben varios meses de renta de sus locales, quienes argumentaron en su defensa que poco pueden cumplir con el pago de los permisos y derechos que cobra el ayuntamiento por la escasez de dinero.
