“Ya no podemos permitir que nos sigan matando”
Ante la incapacidad de las autoridades para brindar seguridad en la región, los organizadores pretender informar sobre la creación de una red ciudadana de seguridad
Por Rafael Hernández Guízar

Tras el asesinato de su hijo, Blas Alí Salas, su madre ha querido que otros ciudadanos de Guadalajara conozcan su caso y aprendan a defender a sus menores/Foto: Cortesía
“Ya no podemos permitir que nos sigan matando a nuestros familiares”, sentenció ayer Patricia Félix, madre del joven Blas Alí Salas quien fue asesinado en un asalto, llamó a marchar por la seguridad.
Tras el asesinato de su hijo el pasado 23 de septiembre durante un asalto el día que este cumplía 17 años, la consternada madre indicó que la inseguridad que se vive en la ciudad es ya insoportable, que las autoridades están rebasadas y que sólo organizándose la sociedad civil habrá cambios radicales, y efectivos, por ello, llamó a marchar el próximo domingo en calles de esta ciudad capital.
“Esta marcha es muy importante porque si alguien me hubiera invitado a una marcha para defender la vida de mi hijo, yo hubiera asistido; desgraciadamente la inseguridad en esta ciudad es demasiada y ya no podemos permitir que nos sigan matando a nuestros familiares, a nuestros hijos, a nuestros parientes, a nuestros padres, ya basta, basta, y cómo le podemos hacer, la sociedad organizada sí podemos y yo digo que somos más los buenos y tenemos que organizarnos”, dijo.
“Los malos son pocos, pero están organizados, pero cómo le vamos a hacer, reuniéndonos este domingo a las 10 de la mañana en la glorieta de los niños héroes, terminando en la Plaza de la Liberación esta marcha, ahí les daremos mucha información donde podemos decirles como nos vamos a organizar, cómo contactarnos a nosotros, hay muchas cosas que podemos hacer juntos, la voz de toda la sociedad cuenta porque nosotros somos los que manejamos esta ciudad, no debemos permitir que nos tengan atemorizados, no podemos salir ni siquiera a la escuela a dejar a nuestros hijos”.
Con lágrimas en los ojos, esta madre desconsolada resaltó que “la desgracia que hemos vivido ha sido un cambio total y radical en nuestras vidas”, dijo, pues pese a la captura de los asesinos nada logra quitarle el dolor de haber presenciado como a tiros le arrebataron la vida a su hijo.
“Lo que me da mucho valor de seguir adelante y de seguir con vida porque yo quería morirme, pero tengo una hija por la que sobrevivir, Dios me da señales y me ha dado esta misión para que la saque adelante, cuando me pongo a pensar en esta marcha porque no podemos permitir que esto siga adelante, es lo que me da valor y me da vida para salir adelante, en el momento que me quedo en blanco, digo Dios mío dame fuerzas, no se lo dese a nadie, es algo muy difícil; mi hijo era una persona súper inocente, muy buen hijo, me ha costado mucho trabajo educarlo para qué, para que llegue un asesino y me lo mate, no es justo, a mí nadie me va a reponer a mi hijo y eso es algo que me arruinó para siempre mi vida, y lo estamos haciendo por ustedes, por sus familias, para que no pasen por lo que hemos pasado”.
-Ustedes acababan de llegar de vivir en Japón, ¿sabían la situación de inseguridad que se vive en Guadalajara?
-Sí sabíamos, pero nosotros pensábamos que sólo las personas que andaban en mal camino terminaban mal, eso era nuestro pensamiento, y yo les decía a mis hijos, si nos llegan a asaltar porque sí hay pobreza, nosotros nada más damos lo que tenemos porque lo material no importa, si yo llegara a saber que llegaban a matar para quitarte tus pertenencias, mi hijo todavía estuviera vivo porque hubiera reaccionado de una manera totalmente diferente, yo hubiera dado la vida por mi hijo, pero, desgraciadamente, no sabía que eso se estaba viviendo aquí en México y, ahora, si alguien se acerca a mí para quererme a asaltar mi primer reacción va a ser defenderme, no darles lo que tengo, esa fue mi equivocación, darles el carro a los que estaban asaltándome.
La afligida mujer rompió en llanto y siguió: “En el momento en que mi hijo abre la puerta para darles el carro, es cuando le disparan y lo matan, y qué voy a hacer ahora, defenderme; de todos modos hay más posibilidades de que te defiendas y que salgas libre a que no hagas nada. La verdad estoy muy intrigada porque viví en Guadalajara hace seis años y sí había problemas, pero no como los que hay ahora”.
La marcha por la seguridad iniciará a las 10 de la mañana del próximo domingo saliendo de la glorieta de los Niños Héroes con destino a Plaza de la Liberación en Guadalajara, lugar donde se pretende informar respecto a las estrategias para conformar una red ciudadana de seguridad y tratar así de recomponer la violencia que se ha apoderado de la ciudad.
El crimen
El 23 de septiembre, Blas, su hermana y su madre iban a visitar al padrino del joven en la colonia Miguel de la Madrid, en el municipio de Zapopan, cuando los sujetos los interceptaron y, a punta de pistola, exigieron a la familia la camioneta en la que viajaban, una Mazda CX5. Cuando Blas iba a salir del vehículo, uno de los asaltantes le disparó en el abdomen.
El atraco no se consumó, y la madre de Blas lo trasladó de inmediato a un hospital para que recibiera atención médica, pero un día después falleció.
Blas Alí Salas era estudiante del colegio privado Thomas Jefferson, y acababa de llegar a Jalisco procedente de Japón. El joven hablaba cinco idiomas y se mostraba preocupado por la inseguridad en el estado.
