Pero por falta de personal no pueden
Funcionaria admitió que en el área de Bolaños y otras latitudes de la entidad se cortan pinos impunemente, sin que existe autoridad que detenga el ecocidio
Por Francisco Barba Vizcaíno
Ante la imposibilidad de vigilar todo el estado en el combate a la tala ilegal por falta de personal, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se apoya en los Comités Ciudadanos de Vigilancia Participativa, quienes le reportan toda actividad sospechosa de desforestación, así lo informó de manera extraoficial Elizabeth Albarrán, jefa del departamento de denuncias en la delegación de esta dependencia federal en Jalisco.
Comentó que tienen detectados lugares lejanos con esa problemática, pero por cuestiones presupuestales no pueden atender todas las regiones como quisieran, incluso reconoció que la atención a las quejas no es inmediata por la carga de trabajo que tienen, pero que regularmente efectúan operativos de supervisión, y de encontrar irregularidades, se inician procedimientos administrativos.
Dijo que para cualquier denuncia, recomienda que el denunciante proporciones la mayor cantidad de datos, como la ubicación precisa del predio, de ser posible las coordenadas, nombre del o de los propietarios entre otros, para poder integrar un expediente completo.
Aunque destacó que también se apoyan en las policías municipales, en caso de flagrancia, pueden detener vehículos cargados de madera, pero deberán ponerlos de inmediato a disposición del agente del Ministerio Público federal, quien a su vez informa a la Profepa para su intervención.
Aclaró que si bien la Profepa, y la Conafor son parte de la Semarnat, realizan diferentes actividades, la Semarnat da las autorizaciones, la Conafor se encarga de hacer la gestión de recursos forestales, la Profepa la aplicación de la justicia.
Esta es la respuesta de la Profepa al reclamo social, de parar la tala indiscriminada en el municipio de Bolaños, Jalisco en los linderos de la zona wixarika y la zona mestiza, cerca del crucero donde hay un restaurante conocido como “Miguelón”, donde es permanente el paso de camiones transportando troncos de pino de diferentes dimensiones en modo “hormiga”.
Y cuando son investigados, lo cual ocurre muy raramente, pues las autoridades competentes brillan por su ausencia, se escudan argumentando que tienen permisos en regla, pero se ha detectado que usan una misma guía para varios cargamentos, y de los pinos pequeños que son talados, dicen que son parte de un proceso de “aclareo”.
Lamentablemente esta actividad que era realizada sólo por las noches, actualmente se ven camiones cargados con madera a toda hora del día, y ninguna autoridad interviene para frenar esta ilegal actividad.
proteger el área
