Gandallas de la calle se suman a obras

Entre los trabajos de la línea 3 y las llamadas “rutas alternas” en las que no se cuida que todos los que por ahí transitan cumplan con las normas y se logre agilizar la vialidad, llegar al corazón de la Perla Tapatía resulta toda una odisea

Por Francisco Andalón López

Las rutas alternas no han logrado desahogar la gran cantidad de vehículos, en gran medida por la falta de una cultura vial y por el “gandallismo” de algunos conductores/Fotos: Francisco Andalón López

Las rutas alternas no han logrado desahogar la gran cantidad de vehículos, en gran medida por la falta de una cultura vial y por el “gandallismo” de algunos conductores/Fotos: Francisco Andalón López

Llegar al centro de Guadalajara es muy complicado por las obras de la línea 3 del tren ligero y por el tráfico que se genera en las llamadas rutas alternas que no han funcionado para desahogar la gran cantidad de vehículos que transitan por este punto, en gran medida por la falta de una cultura vial y por el “gandallismo” de algunos conductores.

Una de las vías más importantes para llegar a esta zona céntrica es avenida Hidalgo, en donde las filas de vehículos se generan desde avenida Chapultepec y la cantidad de automóviles y el tiempo de espera aumenta al pasar calzada Federalismo, que se convirtió en una ruta alterna al corredor 16 de Septiembre-Alcalde.

El problema aquí es que muchos transitan sobre los carriles de extrema derecha e izquierda, y antes del ingreso al túnel que pasa por debajo del mercado Corona buscan meterse hacia los carriles centrales a la fuerza o esperando que alguien les dé el paso, generando un gran caos vial.

Otro punto es en la calle Contreras Medellín, donde quienes circulan en el segundo carril pretenden dar vuelta hacia el túnel, sin importar las complicaciones viales que provocan, puesto que tienen que esperar a que los peatones crucen antes de dar vuelta.

Lo paradójico de esto es que en la ley de movilidad no se establecen sanciones para este tipo de “gandallas”. Para quienes sí aplican es para los que obstruyen el paso peatonal, con multas que van de los 73 a los 365 pesos, aunque en el caso de las calandrias no aplica, pese a que también incumplen con las normas viales.

Sin lugar a dudas, el premio al mayor generador de tráfico se lo ganan los taxistas, como el carro con placas 4654 GMJ, que en plena bajada del túnel de avenida Hidalgo se le ocurrió subir pasaje, poniendo en riesgo hasta a las clientas del lugar, sin importarle nada más que ganarse unos cuantos pesos.

Otras de las vías para poder cruzar el centro de la ciudad hacia el oriente serían López Cotilla o hasta Juan Manuel, pero el problema en éstas es que, pese a que son de dos carriles, uno de ellos es utilizado por automovilistas para estacionarse mientras hacen algunas compras, y cuando se van provocan complicaciones viales.

Cabe destacar que el estacionamiento en esta zona está prohibido, pero la patrulla que pasaba tomando fotoinfracciones ya no lo hace, los policías viales “de a pie” no hacen recorridos y los elementos de la Dirección de Movilidad de Guadalajara se encuentra en otras zonas multando a quienes se estacionan en lugares prohibidos.