Un año de “idilio”

La relación entre el gobernador del estado y el presidente municipal de Guadalajara ha sido de encuentros y desencuentros, pues por más que se esfuerzan no logran tener una perspectiva en común

Por Francisco Andalón López

Las peleas entre Alfaro y Aristóteles van desde la falta de agua en la ZMG hasta la puesta de comerciantes ambulantes durante la ceremonia del Grito de Independencia, sin que logren llegar a acuerdos que se construyan en beneficio de la ciudadanía/Fotos: Archivo Página 24

Las peleas entre Alfaro y Aristóteles van desde la falta de agua en la ZMG hasta la puesta de comerciantes ambulantes durante la ceremonia del Grito de Independencia, sin que logren llegar a acuerdos que se construyan en beneficio de la ciudadanía/Fotos: Archivo Pagina 24

La relación entre Jorge Aristóteles Sandoval Díaz como gobernador del estado y Enrique Alfaro Ramírez como presidente municipal de Guadalajara, es similar al de un noviazgo que lleva una relación tortuosa y enfermiza: no pueden vivir el uno sin el otro y se requiere de acuerdos para poder llevar a cabo algunos proyectos, aunque a veces, como en estos momentos, se encuentran peleados.

Estos desencuentros y peleas entre el mandatario estatal y el alcalde tapatío, así como los miembros de sus equipos, han sido una constante desde hace un año en que el emecista tomó las riendas de la capital del estado.

A inicios de este año, se dio el primer gran desencuentro, cuando Alfaro prometió su apoyo a quienes se oponen a la presa El Zapotillo, toda vez que no se ha cumplido a cabalidad la promesa de Aristóteles de que no se inundaría Temacapulín. De ahí surgió una serie de señalamientos en contra de unos y otros porque no se contaban con fuentes de abastecimiento de agua.

Posteriormente, sobrevino otra pelea más, cuando Alfaro señaló que, según un estudio el Instituto de Pensiones tenía un déficit de 57 mil millones de pesos, obteniendo como respuesta de gobierno del estado que interpretó mal el estudio que es una prospectiva.

La defensa del Bosque Los Colomos también generó desencuentros, debido a que desde el ayuntamiento de Guadalajara se iniciaron algunos procesos jurídicos y, al mismo tiempo, gobierno del estado también hizo lo propio, aunque en algunos casos, fue lo mismo.

Directamente entre ambos personajes, también sobrevino la pelea del Grito de Independencia, debido a que Guadalajara no les otorgó permiso para una verbena popular y el gobernador optó por comprar toda la mercancía para que fuera regalada y no se incumpliera el reglamento que impide la instalación de ambulantes en el primer cuadro de la ciudad.

De ahí sobrevinieron declaraciones, en donde Alfaro Ramírez dijo que no era paje del gobernador y por eso no acudió a la ceremonia del Grito en Palacio de Gobierno y hasta lo acusó de haberlo amenazado si no permitía la instalación de comerciantes. Aristóteles le pidió que no mintiera y desde entonces no se les había visto juntos hasta este fin de semana.

Aunque también, indirectamente, sus allegados se han enfrentado; como por ejemplo, cuando se dieron a conocer audios del jefe de gabinete de Guadalajara, Hugo Luna Vázquez, que amenazaba a locatarios a dejar de manifestarse, de lo contrario, pondrá a trabajar a toda la maquinaria emecista desde los congresos local y federal para que no se les dieran apoyos.

Aunque se dijo que uno de los líderes de los locatarios fue el que filtró los audios, dentro del ayuntamiento se culpaba a priístas de esta filtración y el mismo Alfaro aseveró que desde el Ejecutivo Estatal se planeaba una campaña de desprestigio en su contra.