“Su padre se lo llevó a la India sin mi consentimiento”
La mujer narró con dolor lo que ha tenido que padecer desde hace una década, pues ha pedido auxilio en todas las instancias de gobierno y nadie la ha querido ayudar; argumentan que el papá “estuvo en su derecho” de llevárselo, pese a que ella no le dio luz verde
Por Rafael Hernández Guízar
De nada sirvió a Marcia Zavala Mendoza la supuesta protección que debe brindar el Estado a los niños, el “respeto a los derechos humanos”, no hay autoridad en México que le ayude a recuperar a su hijo que fue llevado ilegalmente a India hace 10 años.
Vivía con su entonces pareja sentimental, Daharamveer Singh, originario de Nueva Delhi, India, lo conoció en Zapotlanejo donde más tarde pusieron una tienda de ropa y concibieron a dos hijos, su matrimonio se rompió, y por peleas, él decidió llevarse a la India al niño Amar Daharamveer, quien ya es un adolescente y ha crecido lejos de su madre y su hermana.
“El papá de mi niño se llevó a mi niño, tengo 10 años sin ver a mi niño y de verdad les pido que me ayuden a verlo”, dijo la consternada mujer.
–¿Cómo se llama su niño?
–Amar Dahamveer.
–¿Qué edad tiene él?
–Ahorita si Dios quiere va a cumplir 16 años. A los seis años se lo llevaron.
–¿Qué fue lo que pasó?
–Pues me lo pidió para ir a la playa, estábamos separados, tenemos una niña y un niño, a la niña la tengo yo, cuando me regresó a la niña le dije que para el 31 de diciembre me tocaba a mí y me dijo que sí, pero ya no regresaron, me llevé la sorpresa de que ya había quitado las tiendas de ropa en Zapotlanejo.
–¿Él es de la India, su esposo?
–Sí.
–¿Cómo se conocieron ustedes?
–Por medio de un trabajo de ropa, yo entré a trabajar ahí, el tiempo pasó y nos juntamos, nos enamoramos.
–Y de esa unión vinieron estos dos hijos, pero ¿qué pasó, por qué se separaron?
–Pues ya no nos la llevábamos muy bien, había pleitos, problemitas.
–Y entonces ¿qué pasó señora, cómo se enteró usted que ya no estaba su esposo?
–Porque me dijeron de ahí mismo que ya se había ido para la India, entonces yo fui a poner demanda y me dijeron que no, que no le podía poner demanda porque él era su papá.
–¿Pero usted tenía la custodia?
–No, vivíamos en unión libre.
–¿Y las autoridades no le ayudaron entonces?
–No, me dijeron que no había nada que hacer, que no podía meter demanda porque era su papá.
–¿Y usted cómo está?
–Pues he estado buscándolo, pero no he sabido nada de él.
–Se rompió de tajo el hilo que los unía señora; pero dígame Marcia, ¿usted cómo se siente?
–Pues yo día con día me la paso pensando cómo estará, qué estará haciendo.
–¿Y trató de buscarlo, cómo?
–Pues fui al Instituto de la Mujer y no me ayudaron, me dijeron que porque era su papá tenía todo el derecho, que no podían hacer nada.
–¿Y su hijo tenía pasaporte?
–No, no tenía.
–Es decir que salió del país sin su autorización.
–Pues sí, se fue.
En diciembre de hace 10 años, al notar ella que su esposo no regresaba, acudió a buscarlo en todos los lugares donde pudo y simplemente no encontró nada, sólo la noticia de que su ex pareja y su hijo ya no estaban en territorio nacional.
No la ayudaron ni en la entonces Procuraduría General de Justicia de Jalisco (PGJ, ahora Fiscalía General del Estado), tampoco en la embajada de la India, nadie le quiso tender alguna esperanza, pues todos le argumentaban que tanto derecho tenía ella como el padre de poder estar con los hijos, en lo cual hay un delito grave, la sustracción del menor al hacer sido sacado del país sin autorización de la madre.
Pese a los años que han transcurrido, ella, una madre que muestra una mirada vacía, sólo pide a su ex marido que le permita ver de nuevo al hijo que ha crecido lejos de ella y de su hermana. “Nomás que quiero saber de él. Te pido que me dejes verlo porque lo extraño mucho, su hermana también lo extraña mucho, de verdad”, lamentó.
Al momento, en cada instancia gubernamental le han repetido lo mismo, que necesita de un abogado particular que le ayude a llevar el caso en ambos países, algo que a ella le resulta imposible por la falta de recursos económicos.
