Entre obras, cambios de sentidos y otros factores
Por Rafael Hernández Guízar

Hay diversas propuestas por parte de la ciudadanía para facilitar la movilidad en el centro de Guadalajara, pero hasta ahora todo sigue en caos/Fotos: Rafael Hernández Guízar
Tras una denuncia ciudadana que llegó a la redacción de Página 24, donde se señalaba la enorme cantidad de tiempo que se pierde en trasladarse de un lugar a otro ante la “atropellada” movilidad que se ha impuesto por las autoridades, se realizó un recorrido por el primer cuadro del centro de la ciudad capital y se observó cómo la vialidad es desquiciante y redunda en un gasto enorme de recursos económicos y humanos.
“Es un desmadre porque si quieres ir por ejemplo de aquí que es el Santuario a tomarte un café allá por la de Ramón Corona, a una de las cafeterías que están cerca de palacio de gobierno, te llevas fácil como 25 minutos nomás en darle la vuelta a todo lo que está cerrado por las obras del tren”, dijo Heriberto Casillas, vecino de la zona en cuestión.
Indicó que tras la llegada de las obras de construcción de la línea 3 del tren ligero y la instalación de “Zonas 30”, además de los cambios de sentido y la instalación de bolardos resulta imposible trasladarse, ya que desviaron las rutas de camión, no pasan taxis y lamentó: “yo que tengo dificultad para caminar bien es muy frustrante, pero no piensan en eso”; posteriormente sugirió que se podría implementar el uso de bicitaxis “que no contaminan y generan empleos”.
Luego de nuestra plática, realizamos el recorrido con reloj en mano; tardamos 27 minutos en realizar el circuito que el afectado vecino de 55 años de edad tiene que hacer para ir de su casa en la zona del Santuario de Guadalupe a los cruces de Madero y Ramón Corona, trayecto de aproximadamente 15 cuadras.
Iniciativas como las del señor Heriberto se suman a ideas que varios vecinos del lugar han externado a las autoridades para facilitar la movilidad en el centro de la ciudad, y así tener oportunidad de que sea incluyente y efectiva.
