Pide perdón por su comportamiento, pero justifica su actuar

El diputado, quien siempre criticó la corrupción de los partidos de oposición, se limitó a pedir perdón, mas no habló de regresar el dinero al que no tenía derecho

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Lo que sucede es que fue una necesidad, un requerimiento para tratar un asunto familiar, que está en las condiciones generales de trabajo del congreso y que pregunté. No es algo que yo me haya otorgado, yo fui a las instancias administrativas a preguntar, me dijeron que podía solicitar un anticipo y lo solicité (…). Fue una necesidad, cómo veo eso un error si necesitaba el dinero”, Augusto Valencia/Foto: Francisco Tapia

“Lo que sucede es que fue una necesidad, un requerimiento para tratar un asunto familiar, que está en las condiciones generales de trabajo del congreso y que pregunté. No es algo que yo me haya otorgado, yo fui a las instancias administrativas a preguntar, me dijeron que podía solicitar un anticipo y lo solicité (…). Fue una necesidad, cómo veo eso un error si necesitaba el dinero”, Augusto Valencia/Foto: Francisco Tapia

El diputado emecista Augusto Valencia López pidió disculpas de su reacción por los señalamientos en su contra por el préstamo que solicitó en el Congreso del Estado por más de 200 mil pesos; señaló que no fue un error haberlo pedido, pues lo hizo por necesidad debido a un percance familiar.

Hace un par de días, en diferentes medios se hizo viral los préstamos que dos diputados emecistas se adjudicaron mediante un acuerdo de la Comisión de Administración, pues este beneficio solo es exclusivo para trabajadores de base. Ante la polémica que se creó en dimes y diretes entre Augusto Valencia –uno de los implicados-, varios diputados y reporteros de la fuente, el legislador naranja salió de nuevo en su propia defensa.

Sin dejar de señalar el “golpeteo político” que se realizó por parte de diputados de la oposición, luego de que el priísta Oswaldo Bañales asegurara que fue víctima de presión para aprobar el acuerdo en la Comisión de Administración por parte de los naranjas –el cual extendía este beneficio a diputados-, Valencia López señaló que aunque su actitud al hacerle frente a las acusaciones por el préstamo no fue la correcta, lo que solicitó al Poder Legislativo no fue un error pues por cuestiones familiares tuvo que hacerlo.

“A pesar de ser un asunto legal y transparente que sucedió hace dos meses, en el marco de los cuestionamientos que surgieron por los sueldos en el congreso, se difundió el cheque de anticipo que solicité, así como la solicitud del anticipo, esto es para darme un golpe político muy certero al que reconozco no supe reaccionar con serenidad. Es un asunto que reconozco, mi reacción no fue la adecuada”, se justificó.

Abonando a la transparencia con la que presume siempre se ha conducido a lo largo de toda su carrera política, el emecista aceptó que en lo único que se equivocó fue en la reacción que tuvo hacia algunos reporteros de la fuente –por lo cual pidió disculpas-, pues en cuanto al préstamo él siguió un proceso y al final él no fue quien lo aprobó, y con el acuerdo tomado el mismo se dio dentro del marco de lo legal pues es un beneficio al que también tiene acceso.

Un beneficio ahora extendido a diputados por el acuerdo que se gestionó y aprobó en la Comisión de Justicia, que es precedida por la diputada, también emecista, María Elena de Anda Gutiérrez.

“Lo que sucede es que fue una necesidad, un requerimiento para tratar un asunto familiar, que está en las condiciones generales de trabajo del congreso y que pregunté. No es algo que yo me haya otorgado, yo fui a las instancias administrativas a preguntar, me dijeron que podía solicitar un anticipo y lo solicité (…). Fue una necesidad, cómo veo eso un error si necesitaba el dinero”.

También agregó que aunque varios diputados se ofrecieron a prestarle los 214 mil pesos que solicitó hace un par de meses, éste declinó por no querer crear obligaciones o compromisos con terceros. Por lo que de nuevo defendió sus acciones al pedir el anticipo como concepto de adelanto de percepciones salariales, pues puntualmente ha estado solventando la deuda cada quincena.