Los enfermos están desprotegidos: Activista

Por Rafael Hernández Guízar

Insuficiente la atención del gobierno estatal y federal para combatir el consumo de drogas en personas que viven con VIH, sentenció José Manuel Salcedo, presidente de la asociación Mesón de la Esperanza.

Dijo que el problema radica en las afectaciones que esto atrae a los enfermos de VIH, pues los predispone a una merma de salud que en muchos de los casos puede significar la muerte.

“Es un tema que poco se ha discutido en nuestro estado y que en otras entidades el binomio que existe entre adicciones y VIH va en dos sentidos: primero, que el consumo de sustancias (drogas) disminuye las posibilidades y la voluntad de la persona, y esto le expone a ciertas prácticas a que adquiera el virus, por un lado; y por otro, las personas que ya viven con VIH y consumen estas sustancias disminuyen las posibilidades de que este adquiera el tratamiento y expone a que tenga prácticas de riesgo. Aquí el riesgo es que no hay condiciones de que una persona con VIH pueda tener una atención integral en términos de adicciones”.

José Manuel Salcedo indicó que el orden para la atención oportuna es claro: “Tenemos que atender las adicciones primordialmente, y después atendemos el tema del VIH”, dijo.

Pero el problema es grave, sostuvo, pues no se cuenta con información oficial que al menos permita darle un manejo por parte del sector público.

“No hay una clara información estadística de sustancias; la que manejamos es la que tenemos de manera interna, y te puedo decir que en los últimos dos años, 40 por ciento de nuestra  población tiene que ver con el consumo de sustancias, y cuando digo consumo de sustancias, me refiero precisamente a la adicción, sino al consumo ya sobrepasa los límites de un consumo extraordinario; qué es lo que está sucediendo, que las personas ya no nos están llegando con el consumo de un solo producto. Una persona ya difícilmente llega con el consumo de alcohol, la mariguana es la más común, pero están drogas como el crystal, insumos químicos que son mucho más tóxicos y que a una persona con VIH le merma sustancialmente su estado de salud”.

El tratamiento para una persona que vive con VIH puede llegar a los 13 mil pesos mensuales, y pese a que por derecho, cualquier persona que tenga el problema pueda acceder a los medicamentos en el sector público, el consumo de drogas ocasiona recurrentemente el abandono del mismo.