Además de lesiones en la columna: Especialista

No es sólo estropear el vehículo donde se circula o causar un accidente por esquivarlos, sino que caer en uno de estos agujeros que proliferan en la ciudad puede causar severos daños a la salud humana

Por Rafael Hernández Guízar

Las calles repletas de baches en la ciudad producen diariamente decenas de accidentes, además de los estragos en la salud que generan, sin que esto importe mucho a las autoridades, que sigue “reparando” los desperfectos de las calles, sin privilegiar a los peatones/Fotos: Archivo Página 24

Las calles repletas de baches en la ciudad producen diariamente decenas de accidentes, además de los estragos en la salud que generan, sin que esto importe mucho a las autoridades, que sigue “reparando” los desperfectos de las calles, sin privilegiar a los peatones/Fotos: Archivo Pagina 24

Los baches que proliferan en toda la ciudad a causa de las omisiones de los ayuntamientos, representan una trampa mortal para los ciudadanos, alertó ayer un académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Rodrigo Ramos Zúñiga, jefe del departamento de neurociencias del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), dijo que en principio de cuentas, predispone a las personas a sufrir accidentes el sólo hecho de querer esquivarlos, algo que detona una pérdida de concentración generalizada que deriva en atropellamientos o accidentes de tránsito.

“Habría que considerar varios apartados para verlo en una perspectiva completa, uno de ellos es que las condiciones de infraestructura de la ciudad y más cuando está dañada, eso genera más estrés y nivel de tensión en cualquier nivel, esto genera mayor atención y si veo un bache, tengo que pensar además por dónde le doy la vuelta, cómo lo esquivo, esto puede incrementar la atención en cosas primarias como ver el semáforo o ver si viene alguna persona o en motocicleta, esto distorsiona la atención en cosas prioritarias y aumenta el riesgo de accidentes”.

Pero no sólo se trata de lo que puede pasar por evitarlos, sino que al momento de caer en ellos, la problemática puede ser mayor para las personas pues sufren varios golpes, incluso dentro de la cabeza, con secuelas para el cerebro.

“El fenómeno del traumatismo directo prolongado, puede dar lugar entonces también a accidentes en los que el 80 por ciento pueden tener repercusiones para el sistema nervioso, esto significa que en el 80 por ciento de los casos, puede haber sacudida o traumatismo de cráneo que por sí mismo aunque no haya sido el impacto directo, ese fenómeno de sacudida puede generar algunas secuelas de la función neurológica; otro es las lesiones a la columna y son muy frecuentes, aún cuando se va en un vehículo de motor, caer en un bache o no identificar un tope, puede generar una lesión en la columna o el latigazo en la cervical y hoy en día lo consideramos uno de los accidentes más comunes en la ciudad, muchas veces puede generar hernias de disco o hasta fracturas de vertebras”, dijo.

–¿Pasar por un bache puede entonces atraer serios problemas a la columna?

–Claro, hoy se da una situación que se le denomina síndrome de sacudida que se ve particularmente en los niños donde en muchas ocasiones, desafortunadamente es un indicio por violencia, o por los juegos, es como pegarle a un balón con la cabeza, no se aprecia una lesión pero se sabe que hubo un impacto, dentro de la cabeza lo hay en el cerebro porque es como una gelatina y obedece a las leyes de la inercia, la aceleración o desaceleración puede tener una repercusión en eso, insisto, cuando no haya habido un traumatismo directo, cuando lo hay, que golpea el vidrio con la cabeza o hay volcadura es evidente, pero el mecanismo de lesión no sólo está representado por el golpe, sino por la aceleración y desaceleración.

–¿Y cuáles son las secuelas, doctor?

–Probablemente el fenómeno más común, es lo que se denomina síndrome posconmocional, en términos sencillos, es postraumático hablando de un traumatismo de cráneo o sacudida en el cual hemos realizado algunos estudios donde hemos demostrado que aun en casos de traumatismo aparentemente leve puede parecer en el mes subsecuente aunque pareciera que no hubo afectaciones, puede experimentar pérdida de la memoria inmediata, falta de concentración y puede haber incluso cambios en el equilibrio, dolor de cabeza y zumbido en los oídos, muchos de estos cambios, pueden tardar entre uno y seis meses a regresar a los niveles.

–¿Cómo puede cambiarse esto, ustedes desde el área de la salud qué es lo que proponen?

–En tanto haya menos alteraciones a las vialidades y se privilegien la infraestructura para los peatones y no para los autos, que es un fenómeno que ha ocurrido de manera reiterada y una cultura urbana de respeto al peatón, es en la medida en que pudiera no ser necesario los topes; existen muchos países con un grado de educación avanzado donde no hay topes porque hay el respeto de detenerse en cada esquina.

Las problemáticas son muchas, pues no sólo se trata de una cuestión económica que aún no se ha logrado cuantificar, sino que las afectaciones van directamente al campo de la salud de las personas y podrían empeorar al sumarse a los baches y calles en mal estado en general.