La tradición debe ser regulada, concuerdan
Aunque son típicas de la ciudad es necesario que sean actualizadas, coincidieron tapatíos entrevistados
Por Elizabeth Ríos Chavarría

En la actualidad se encuentran acreditadas diez calandrias que cumplen con los dos requisitos básicos impuestos por el ayuntamiento: acreditar que los caballos se encuentran bien de salud, y tener un remolque para trasladarlos a descansar al final de la jornada laboral; quedan pendientes de acreditar las decenas de animales y sus carretas/Foto: Francisco Tapia
La “regularización” de las calandrias en Guadalajara es algo totalmente absurdo que por ninguna vía se debería de dar, ante los intereses que pudiera tener el acalde Enrique Alfaro y su administración el seguir permitiendo que los caballos tengan este tipo de cargas, es algo que no debe pasar, aseveraron tapatíos de la zona metropolitana.
Aunque desde el miércoles 3 de agosto en el Parque Agua Azul autoridades municipales comenzaron con la revisión de los caballos con el fin de determinar si están en condiciones de operar en la ciudad jalando una calandria, ciudadanos que platicaron en censo realizado por Pagina 24 aseveraron los errores de la actual administración liderada por el emecista Enrique Alfaro Ramírez al permitir que continúen.
Pese a que la mayoría de los entrevistados valoraron y coincidieron que las calandrias son una tradición de años en la ciudad, no dejaron de criticar al emecista por cometer los mismos errores de sus antecesores al de plano no velar por el cuidado de los equinos, aún cuando éste ha prometido revisiones constantes y “mejores tratos” por parte de sus dueños.
“Es inhumano el trato que se les da a los caballos, aunque ahora los que las manejan vayan a cumplir con lo que se les obliga, bastará con esperar unas semanas para que todo vuelva a como antes. No se deben usar a estos animales para andar en una ciudad que cada vez se encuentra desordenada por tanta construcción”, aseveró Arely Núñez.
En la actualidad se encuentran acreditadas diez calandrias, quienes cumplen con los dos requisitos básicos impuestos por el ayuntamiento: acreditar que los caballos se encuentran bien de salud, y tener un remolque para trasladarlos a descansar al final de la jornada laboral. Permeando aún la orden del retiro temporal del resto por parte de Alfaro Ramírez, luego de que en redes se hiciera viral una fotografía de un caballo tirado en la zona de Chapultepec.
“Todos nos dimos cuenta, y creo que si no me equivoco el ayuntamiento había anunciado que las calandrias se retiraban de la ciudad, porque aparentemente el caballo había colapsado. Después se dijo que no, que siempre se había resbalado y fue cuando salieron a decir que el retiro era temporal. ¿Qué necesita entonces el alcalde? ¿Que un caballo muera? No entiendo sus acciones ni su afán de imponer sus reglas dejando algo que por muy representativo que sea, no debería de ser a costa del bienestar de unos animales”, criticó Sergio Rubén García.
Al ser una medida que se “regularizará” por la actual administración, tapatíos no dejaron de expresar sus dudas respecto a los intereses ocultos que podría haber detrás, pues aún con la promesa por parte de los que operan las calandrias, de constantes revisiones y mejores cuidados a los equinos, éstos no deberían sufrir al arrastrar todos los días estas carrozas.
De acuerdo a la información proporcionada por el Ayuntamiento de Guadalajara, el corte final de la revisión que se hizo a los caballos el pasado miércoles 3 de agosto: se revisaron 112 caballos; 7 fueron retirados, dos por edad y cinco por enfermedades óseas, y tres fueron suspendidos por medicación.
Por lo que, los dueños de los caballos cuyos exámenes médicos fueron satisfactorios, tendrán que garantizar un remolque para trasladarlos al inicio y final de cada jornada laboral, para poder regresar a las calles con las tradicionales calandrias.
