Observan estado de más de 100 equinos

Sólo 10 de 55 calandrias cumplieron con lo estipulado por el ayuntamiento, por lo que pudieron ofrecer el servicio turístico; mientras que una yegua fue jubilada por su avanzada edad, pero el resto del parque continuará en acción

Por Francisco Andalón López

Chequeo general. El ayuntamiento tapatío montó en el Parque Agua Azul la auscultación de los caballos de las calandrias: hicieron revisión física, médica y psicológica; además, los vacunaron y desparasitaron/Fotos: Francisco Tapia

Chequeo general. El ayuntamiento tapatío montó en el Parque Agua Azul la auscultación de los caballos de las calandrias: hicieron revisión física, médica y psicológica; además, los vacunaron y desparasitaron/Fotos: Francisco Tapia

Inició la revisión de caballos para que las calandrias puedan seguir como atractivo turístico para Guadalajara derivado de que el pasado lunes 1 de agosto un equino cayera en la zona de Chapultepec porque el dueño no le cambió las herraduras y al resbalar, no pudo mantener el equilibrio, lo que motivó a que el Ayuntamiento “metiera orden” a esta atractivo.

Desde las ocho de la mañana los calandrieros comenzaron a llegar a las instalaciones del Parque Agua Azul, en donde se hizo la revisión de 101 caballos, que son los que el ayuntamiento tiene registrados para prestar este servicio en un total de 55 calandrias, encontrando apenas una irregularidad.

Una yegua que por su edad tenía que jubilarse y por tener una lesión en la cadera, ya no podría ofrecer más el servicio, de ahí que se tomara esta decisión, de acuerdo con Magdalena Pérez Mejía, jefa de control animal, quien detalló qué tipo de revisiones se les hizo a los equinos para saber si podían continuar laborando.

“Estamos haciendo una revisión física, médica, psicológica de los animales; estamos vacunando, desparasitando, poniendo medicamentos para parásitos externos; una revisión completa para determinar su salud general, (la) edad, para saber cuáles pueden circular y cuales deben retirarse de las calandrias”, detalló la funcionaria municipal.

Luego del accidente del lunes 1, una de las cosas que se les pidió a los calandrieros fue que si querían continuar con su trabajo tendrían que llevar a los caballos y a las calandrias en remolques, de ahí que 10 de éstas carrozas cumplieron con las medidas y pudieron trabajar el martes 2 de agosto.

Se pretende que este tipo de revisiones se realicen cada tres meses, para determinar que las condiciones de salud en que se encuentran los caballos son las más óptimas, además de señalar que, para mantener una buena calidad de vida, no deberían de estar trabajando más de seis horas al día.

PVEM pretende consulta

Bernardo Macklis Petrini, regidor del partido verde ecologista de México (PVEM), consideró que el servicio que prestan las calandrias debería de ser sometido a consulta pública y si la ciudadanía determina lo contrario, entonces sacarlas de circulación, pese a tener más de 100 años, primero como medio de transporte y luego como atracción turística.

“Se pretende que esta consulta sea mediante mesas receptoras para que los ciudadanos decidan si debe continuar esta actividad, en qué condiciones debe realizarse o si definitivamente se debe prohibir. Lo cierto es que,  con independencia de los resultados de la consulta, nuestro interés principal es garantizar la integridad de los caballos evitando el maltrato animal”, propuso.