El ayuntamiento no nos dio nada, acusan afectados por inundaciones
Con cada temporal de lluvias sufren inundaciones que superan el metro de altura en esta comunidad; están desesperados y el ayuntamiento es omiso a sus problemas
Por Rafael Hernández Guízar

Pese a que el gobierno de Guadalajara se comprometió a que iba a dar apoyos, decenas de vecinos de la colonia El Ferrocarril duermen como pueden, en lo mojado, con sus casas llenas de humedad y enfermedades generadas por los estragos de la inundación/Foto: Francisco Tapia
A una semana de la inundación que acabó con la mayoría de los bienes delos vecinos de la colonia El Ferrocarril en Guadalajara, el ayuntamiento no les ha dado ayuda.
Josefina Ochoa Magallón, una de las vecinas, dijo a Página 24 que no tiene ni donde dormir, su casa huele a humedad fuertemente y cada año es la misma situación.
“Mire todo está mal, todo está húmedo huele mal y no hay ni donde dormir, la cama se echó a perder, la sala, los trastes y el refri, todo, la estufa, hasta mi ropa y mis papeles. Y el ayuntamiento pues no me dijo nada, lo único es que vi en la televisión que estaban haciendo los trámites que para dar la ayuda, pero o, no han venido. Dijeron que en El Deán habían puesto un lugar para que fuera la gente pero fuimos y no estaba”.
Y pese a que se comprometieron a que iban a dar apoyos, la gente está durmiendo como puede, en lo mojado, con sus casas llenas de humedad y enfermedades que se han estado generando por los estragos de la inundación.
“Aquí a la gente le dieron el año pasado, a mí no me han dicho nada, no han hecho nada por uno, ahora mi sala está toda mojada, mi hija le puso unas toallas encima, pero pues no se seca, yo creo que lo voy a tener que tirar porque también el año pasado se mojó hasta arriba. A mí la verdad que no me ha ayudado nadie nunca”, dijo.
–¿Y qué piensa hacer si no le dan la ayuda?
–Pues qué puede uno hacer, pues ver de dónde se consigue algo para comprar aunque sea una camita para dormir. Yo soy viuda desde hace 30 años, mi trabajo es juntar botellas y venderlas.
–¿Y qué es lo que quiere decirle a su presidente municipal?
–Pues yo qué quiero decirle, pues que nos ayuden porque estamos mal, que nos den una ayudadita porque no vamos a poder comprar nada.
Cada año es lo mismo, hay inundaciones que superan el metro de altura y las personas pierden el menaje de casa, enceres y hasta sus vehículos, algo que las autoridades tapatías desde hace décadas se han comprometido a arreglar pero nada ha sucedido.
