Vecinos de Tonalá lamentan condiciones de su comunidad

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

En esta comunidad de la Cuna Alfarera no sirven las luminarias y al haber oscuridad, se incrementan los riesgos para la ciudadanía. A esto se suma la falta de patrullaje y el pésimo estado de las vialidades/Foto: Francisco Tapia

Azota la inseguridad en la colonia 20 de Noviembre de Tonalá, la gente no puede ni salir a la calle sin el riesgo de ser asaltados.

Érika García, una de las vecinas entrevistadas, dijo que constantemente se viven robos sin que haga algo la po­licía municipal, simplemente no llegan a la zona donde se les necesita.

“Aquí está muy feo, hay mucho ratero y se tiene que andar cuidando uno del que viene atrás, a parte que pasa la policía y no les hace nada, hasta parece que están de acuerdo con ellos. Yo tengo mi negocio y antes cerraba a las 11:30 y ahora cierro más temprano, a las nueve ya está cerrado porque hay mucha in­seguridad aquí, mucho vago”.

Y agregó: “Se hacen plei­tos y luego pues pasan con cuchillos, con machetes y ya

a la gente pues nos da miedo porque si trae uno el celular en el pantalón y se nota hasta le sacan la pistola por quitár­selo, la policía pues como le digo ni pasa, y cuando pasa pues no hacen nada”.

No sirven las luminarias y al haber oscuridad, se in­crementan los riesgos para la ciudadanía.

“Hace mucha falta eso también, que arregle el alumbrado público porque imagínese, los rateros espe­ran a la gente en lo oscuro, ya por eso la gente mejor ni pasa por la calle y si pasa, pues pasa corriendo. Más que nada es mucho ratero, los veo uno y pues sin una lata. Aquí nos han llegado hasta con pistola y pues les tenemos que dar lo que nos piden y no es justo, el go­bierno no hace nada, tienen la culpa y la verdad no está bien”.

Renegó de la falta de apoyos de las autoridades, pues indicó que quienes tra­tan de trabajar honestamen­te, son siempre los más per­judicados.

“Mire a la gente inocente es a la que más joden, debe­rían de estar al pendiente de los que nadan robando, ayu­darlos y castigarlos, que ha­gan algo, que se hagan res­ponsables porque puro cobrar impuestos y donde está los resultados”.

Hace falta seguridad, alumbrado público y una estrategia que ayude a bajar los índices de pandillerismo en la zona.