Zanja en plena calle mide más de dos metros

Vecinos de la zona y locatarios del lugar exigieron a las autoridades solucionar “ya” el problema

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Por la calle de Angulo, pasan tres rutas del transporte público, un peligro más y algo que ocasiona una aglomeración enorme de carros y camiones que por esquivar el socavón hacen más lento el paso por la vía/Foto: Francisco Tapia

Un enorme socavón apa­reció en el centro tapatío, jus­to afuera del mercado Alcal­de, en los cruces de las calles Angulo y Liceo.

Se trata de un enorme agu­jero en plena esquina de dos metros de diámetro, algo que causa muchos problemas y un enorme peligro a las personas y automóviles que pasan por este sitio.

“Pues claro que está peli­groso, vea nomás el tamaño, ahí se va una persona com­pleta, un niño, un adulto ma­yor que hay tantos por aquí, y es muy peligroso porque aquí viene la gente y anda apurada con el mandado y cargando sus bolsas y es fácil que se distraiga y caiga pues, por eso es urgente que hagan algo, que vengan del ayuntamien­to o del SIAPA (Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantari­llado), al que le toque, pero que vengan ya a poner algo al menos para que la gente se dé cuenta de esto”, dijo Rogelio Villa, uno de los locatarios del mercado Alcalde.

Y es que por la calle de Angulo, pasan tres rutas del transporte público, un peli­gro más y algo que ocasiona una aglomeración enorme de carros y camiones que por es­quivar el socavón hacen más lento el paso por la vía.

“Ahí es parada del ca­mión, imagínese nomás, hay algunos que les vale madre y ahí se paran y que la gente se baje como pueda, y otros pues tienen más conciencia, pero sí es muy urgente, de verdad ur­gente que vengan”, agregó.

Justo en enseguida del so­cavón se encuentra una tien­da de abarrotes, a unos me­tros una tienda de semillas y plásticos, y enfrente el mismo mercado.

En el agujero se alcanzan a ver mangueras de instalacio­nes eléctricas y el drenaje, el problema ya se reportó tanto al ayuntamiento de Guadala­jara –que está a unas cuadras de ahí- y al SIAPA, pero nin­guna de las dos autoridades ha hecho algo por remediar el problema.